Mosaico decorativo

Talált 3248 Eredmények: Jer

  • La mujer de Sansón se echó en brazos de él, llorando, y le dijo: "Tú me odias, no me amas. Has propuesto un acertijo a mis paisanos y no me lo has explicado a mí". Él le respondió: "No se lo he explicado ni a mi padre ni a mi madre, ¿y te lo voy a explicar a ti?". (Jueces 14, 16)

  • El séptimo día, antes de que Sansón entrase en la habitación, los filisteos le dijeron: ¿Qué hay más dulce que la miel, qué hay más fuerte que el león?". Él les replicó: "Si no hubieseis arado con mi novilla, no habríais adivinado mi acertijo". (Jueces 14, 18)

  • La mujer de Sansón fue dada a uno de los compañeros que le había servido de mozo de compañía. (Jueces 14, 20)

  • Algún tiempo después, en los días de la siega del trigo, Sansón fue a ver a su mujer. Le llevaba un cabrito. Y dijo: "Quiero entrar a ver a mi mujer en la alcoba". Pero el suegro no le dejó entrar, (Jueces 15, 1)

  • Los filisteos preguntaron: "¿Quién ha hecho esto?". Y les dijeron: "Ha sido Sansón, el yerno del timnita, porque éste le ha quitado su mujer y se la ha dado a un compañero suyo". Entonces los filisteos subieron y quemaron a la mujer y la casa de su padre. (Jueces 15, 6)

  • Entonces le dijeron: "Hemos venido para atarte y entregarte en manos de los filisteos". Sansón respondió: "Juradme que no me mataréis". (Jueces 15, 12)

  • Ellos le dijeron: "No, nosotros solamente queremos atarte y entregarte en sus manos, pero no te mataremos". Lo ataron con dos sogas nuevas y lo sacaron de la roca. (Jueces 15, 13)

  • Sansón se enamoró de una mujer del valle de Sorec, llamada Dalila. (Jueces 16, 4)

  • Los jefes de los filisteos fueron a verla, y le dijeron: "Sedúcele y averigua de dónde le viene su extraordinaria fuerza y cómo podríamos atarle y reducirle a la impotencia. Te daremos cada uno mil cien monedas de plata". (Jueces 16, 5)

  • En medio de su alegría, dijeron: "Que traigan a Sansón para que nos divierta". Lo sacaron de la cárcel y se divirtieron con él. Lo habían puesto entre las columnas. (Jueces 16, 25)

  • El edificio estaba lleno de hombres y de mujeres. Estaban todos los jefes de los filisteos, y en la parte de arriba había unos tres mil hombres y mujeres viendo cómo se divertían con Sansón. (Jueces 16, 27)

  • Había en Belén un levita extranjero, de la tribu de Judá. (Jueces 17, 7)


"Deus ama quem segue o caminho da virtude." São Padre Pio de Pietrelcina