Mosaico decorativo

Talált 3248 Eredmények: Jer

  • Levanta tu mano contra las naciones extranjeras, para que vean tu potencia. (Eclesiástico 36, 2)

  • Compadécete de tu ciudad santa, Jerusalén, la ciudad de tu descanso. (Eclesiástico 36, 12)

  • La mujer acepta cualquier marido, pero hay mujeres más hermosas que otras. (Eclesiástico 36, 21)

  • La belleza de la mujer alegra el rostro, es el deseo más fuerte del hombre. (Eclesiástico 36, 22)

  • El que tiene una mujer tiene ya el comienzo de la fortuna, una ayuda semejante a sí y columna en que apoyarse. (Eclesiástico 36, 24)

  • Donde falta la cerca, la posesión será robada; y donde no hay mujer, el hombre va gimiendo a la deriva. (Eclesiástico 36, 25)

  • Todo consejero da consejos, pero hay quien aconseja en su propio interés. (Eclesiástico 37, 7)

  • Guárdate del consejero; mira antes de qué tiene necesidad porque también él aconseja en provecho propio , no sea que te tienda un lazo (Eclesiástico 37, 8)

  • Con mujer no trates de su rival, ni con un cobarde de la guerra, ni con negociante sobre el cambio, ni con comprador acerca de la venta, ni con envidioso de gratitud, ni con egoísta de generosidad, ni con perezoso de trabajo alguno, ni con el obrero eventual acerca del fin de su trabajo, ni con el criado perezoso acerca de una gran tarea: en todos estos no te apoyes para buscar consejo. (Eclesiástico 37, 11)

  • Pero no se les busca para consejeros del pueblo, ni en la asamblea destacan, ni se sientan en la silla del juez, porque no entienden de justicia y derecho. (Eclesiástico 38, 33)

  • Ejerce su servicio entre los grandes y se presenta ante los jefes. Viaja por tierras extranjeras para conocer lo bueno y lo malo de los hombres. (Eclesiástico 39, 4)

  • Los hijos y edificar una ciudad perpetúan el nombre; pero más que ambos, una mujer sin tacha. (Eclesiástico 40, 19)


"O temor e a confiança devem dar as mãos e proceder como irmãos." São Padre Pio de Pietrelcina