Talált 3248 Eredmények: Jer
"En torno a Jerusalén han esparcido las carnes de tus santos y su sangre, y no había quien los sepultara". (I Macabeos 7, 17)
Báquides se alejó de Jerusalén y acampó en Bet Zet; prendió a muchos que se habían separado de él y a algunos del pueblo, a los que mandó ejecutar y arrojar en un pozo profundo. (I Macabeos 7, 19)
Nicanor llegó a Jerusalén con un ejército numeroso, y envió mensajeros a Judas y a sus hermanos con falsas propuestas de paz: (I Macabeos 7, 27)
Los sacerdotes entraron y, de pie ante el altar del templo y entre sollozos, dijeron: (I Macabeos 7, 36)
Castiga a este hombre y a su ejército; caigan a espada. Acuérdate de sus blasfemias, y no les dejes vivir". (I Macabeos 7, 38)
Nicanor abandonó Jerusalén y acampó en Bejorón, donde se le unió el ejército de Siria. (I Macabeos 7, 39)
"Cuando los mensajeros del rey blasfemaban, vino tu ángel y mató ciento ochenta y cinco mil asirios. (I Macabeos 7, 41)
Así hoy extermina a este ejército que está ante nosotros, para que sepan los supervivientes que ha hablado inicuamente contra tu templo. Júzgalo según su perversidad". (I Macabeos 7, 42)
El 13 del mes de adar se enfrentaron los dos ejércitos. Fue derrotado el de Nicanor, quien cayó el primero en el combate. (I Macabeos 7, 43)
Cuando el ejército vio muerto a Nicanor, arrojó las armas y huyó. (I Macabeos 7, 44)
Los vencedores se apoderaron del botín de guerra, cortaron la cabeza de Nicanor y la mano derecha que él había levantado con orgullo, y la colgaron en Jerusalén a la vista de todos. (I Macabeos 7, 47)
Habían vencido a Antíoco el Grande, rey de Asia, que les presentó batalla con ciento veinte elefantes, caballería y carros y un ejército incontable. (I Macabeos 8, 6)