Mosaico decorativo

Talált 2315 Eredmények: Ira

  • o ferocísimas bestias desconocidas, a tal propósito creadas, que respirasen aliento inflamado, lanzando rugidos humeantes, o que relampagueasen centellas aterradoras por sus ojos; (Sabiduría 11, 18)

  • Ni rey o tirano que pueda desafiarte defendiendo a los que tú castigas. (Sabiduría 12, 14)

  • Pero tú, aun siendo el más fuerte, juzgas con benignidad y nos gobiernas con mucho miramiento, porque tienes a mano el poder cuando quieres. (Sabiduría 12, 18)

  • Porque si a los enemigos de tus hijos y reos de muerte castigaste con tanto miramiento e indulgencia, dándoles tiempo y ocasión para que se apartasen de la maldad, (Sabiduría 12, 20)

  • que no existieron desde los orígenes, ni existirán por siempre. (Sabiduría 14, 13)

  • Esto se convirtió en lazo para los vivientes; porque los hombres, víctimas de la desgracia y de la tiranía, impusieron el nombre incomunicable a las piedras y a los leños. (Sabiduría 14, 21)

  • porque tuvieron por dioses a todos los ídolos de los gentiles, cuyos ojos no les sirven para ver, ni sus narices para respirar, ni sus oídos para oír, ni los dedos de sus manos para tocar, y cuyos pies están paralizados. (Sabiduría 15, 15)

  • Pues cuando vino sobre ellos el terrible furor de las fieras, cuando perecieron con la mordedura de serpientes venenosas, tu ira no llegó hasta el extremo. (Sabiduría 16, 5)

  • Porque la esperanza del ingrato se deshará como escarcha invernal y se escurrirá como agua inservible. (Sabiduría 16, 29)

  • se morían temblando de miedo, no atreviéndose ni a mirar al aire, al que de ningún modo es posible evitar. (Sabiduría 17, 10)

  • La prueba de la muerte alcanzó también a los justos, y en el desierto se produjo una mortandad entre la multitud; pero la ira no duró mucho. (Sabiduría 18, 20)

  • Cuando ya los cadáveres se amontonaban unos sobre otros, él se interpuso, aplacó la ira y le cortó el camino hacia los vivos. (Sabiduría 18, 23)


"O demônio é forte com quem o teme, mas é fraquíssimo com quem o despreza." São Padre Pio de Pietrelcina