Mosaico decorativo

Talált 2315 Eredmények: Ira

  • Y mirando a todos los circundantes, le dijo: "Extiende tu mano". La extendió, y quedó sana. (Lucas 6, 10)

  • Al oírlo, quedó admirado y dijo a los que lo seguían: "Os aseguro que ni en Israel he encontrado una fe como ésta". (Lucas 7, 9)

  • Mirad bien cómo escucháis; porque al que tiene se le dará más, y al que no tiene se le quitará aun lo que cree que tiene". (Lucas 8, 18)

  • Entonces les dijo: "¿Dónde está vuestra fe?". Llenos de miedo y de admiración, se decían: "¿Quién es éste, que manda incluso a los vientos y al agua y le obedecen?". (Lucas 8, 25)

  • Jesús se fue con ellos a un lugar retirado en dirección a un pueblo llamado Betsaida. (Lucas 9, 10)

  • Un día que Jesús estaba orando en un lugar retirado y sus discípulos se encontraban con él, les preguntó: "¿Quién dice la gente que soy yo?". (Lucas 9, 18)

  • Os aseguro que hay algunos entre los aquí presentes que no morirán antes que venga el reino de Dios". (Lucas 9, 27)

  • Y, de pronto, un hombre de entre la gente gritó: "Maestro, por favor, mira a mi hijo, el único que tengo. (Lucas 9, 38)

  • Y todos se quedaron atónitos ante la grandeza de Dios. Mientras todos estaban admirados por las cosas que hacía, Jesús dijo a sus discípulos: (Lucas 9, 43)

  • Y Jesús le dijo: "El que pone la mano en el arado y mira atrás no es apto para el reino de Dios". (Lucas 9, 62)

  • ¡Andad!; mirad que yo os envío como corderos en medio de lobos. (Lucas 10, 3)

  • Y tú, Cafarnaún, ¿crees que te vas a elevar hasta el cielo? ¡Hasta el abismo te hundirás! (Lucas 10, 15)


"Subamos sem nos cansarmos, sob a celeste vista do Salvador." São Padre Pio de Pietrelcina