Mosaico decorativo

Talált 2995 Eredmények: Hijo Del Hombre

  • Ve a visitar al rey David, y dile: ¿No me has jurado tú, ¡oh rey, mi señor!, que tu hijo Salomón te sucederá en tu trono? Entonces, ¿con qué derecho se ha hecho rey Adonías? (I Reyes 1, 13)

  • Ella le contestó: "Señor mío, tú me has jurado por el Señor, tu Dios, que tu hijo Salomón te sucederá en el reino y él se sentará sobre tu trono. (I Reyes 1, 17)

  • Resultará, si no, que, cuando el rey, mi señor, descanse con sus padres, yo y mi hijo Salomón seremos tratados como reos". (I Reyes 1, 21)

  • Pero a mí, tu servidor; a Sadoc, el sacerdote; a Benayas, el hijo de Yehoyadá, y a Salomón, tu siervo, no nos ha invitado. (I Reyes 1, 26)

  • que, conforme te tengo jurado por el Señor, Dios de Israel: Salomón, tu hijo, me sucederá en el reino y él se sentará sobre mi trono en lugar mío; así lo haré hoy mismo". (I Reyes 1, 30)

  • David ordenó: "Llamad a Sadoc, el sacerdote; a Natán, el profeta, y a Benayas, el hijo de Yehoyadá". Se presentaron ante el rey, (I Reyes 1, 32)

  • y él les ordenó: "Tomad con vosotros a los servidores de vuestro señor, montad a mi hijo Salomón sobre mi propia mula y llevadlo a Guijón. (I Reyes 1, 33)

  • Benayas, el hijo de Yehoyadá, respondió: "¡Amén! ¡Así lo disponga el Señor, Dios del rey, mi señor! (I Reyes 1, 36)

  • Sadoc, el sacerdote; Natán, el profeta; Benayas, el hijo de Yehoyadá; los quereteos y los peleteos montaron a Salomón sobre la mula del rey David y lo llevaron a Guijón. (I Reyes 1, 38)

  • Aún estaba hablando, cuando llegó Jonatán, hijo de Abiatar, el sacerdote. Adonías le dijo: "Entra, pues tú eres un valiente y traerás buenas nuevas". (I Reyes 1, 42)

  • El rey ha enviado con él a Sadoc, el sacerdote; a Natán, el profeta; a Benayas, hijo de Yehoyadá; a los quereteos y a los peleteos, y le han montado sobre la mula del rey; (I Reyes 1, 44)

  • Además, el rey ha dicho: ¡Bendito sea el Señor, Dios de Israel, que ha puesto hoy sobre mi trono a un hijo mío viéndolo mis ojos!". (I Reyes 1, 48)


"Como é belo esperar!" São Padre Pio de Pietrelcina