Talált 2995 Eredmények: Hijo Del Hombre
Si un hombre se casa con una mujer y, después de cohabitar con ella, le pierde el cariño, (Deuteronomio 22, 13)
El padre de la joven dirá a los ancianos: Yo había dado a mi hija por mujer a este hombre, que la ha aborrecido (Deuteronomio 22, 16)
Entonces los ancianos tomarán al hombre y lo castigarán, (Deuteronomio 22, 18)
condenándolo a pagar cien monedas de plata como reparación al padre de la joven, puesto que este hombre ha difamado a una virgen de Israel. Ella continuará siendo su mujer, y no podrá divorciarse de ella en toda su vida. (Deuteronomio 22, 19)
Si un hombre es sorprendido acostado con una mujer casada, los dos serán condenados a muerte. Así extirparás la maldad de en medio de ti. (Deuteronomio 22, 22)
los dos serán sacados a las puertas de la ciudad y matados a pedradas: la joven por no haber pedido socorro estando en la ciudad, y el hombre por haber deshonrado a la mujer de su prójimo. (Deuteronomio 22, 24)
Pero si fue en el campo donde el hombre la encontró, acostándose con ella, morirá solamente el hombre; (Deuteronomio 22, 25)
a la mujer no le harás nada, pues no ha cometido culpa que merezca la muerte. Es un caso semejante al del hombre que se lanza sobre otro y le mata. (Deuteronomio 22, 26)
Si un hombre encuentra a una joven virgen y sin compromiso de matrimonio, y la obliga a acostarse con él y son sorprendidos, (Deuteronomio 22, 28)
el hombre debe pagar al padre de la joven cincuenta monedas de plata, se casará con ella por haberla deshonrado y no podrá divorciarse de ella en toda su vida. (Deuteronomio 22, 29)
pues no os salieron a recibir con pan y agua en vuestro viaje cuando veníais de Egipto, sino que llamaron a Balaán, hijo de Beor, desde Petor, en Mesopotamia, y le pagaron para que te maldijese. (Deuteronomio 23, 5)
Ningún hombre ni ninguna mujer israelita practicarán la prostitución sagrada. (Deuteronomio 23, 18)