Mosaico decorativo

Talált 2995 Eredmények: Hijo Del Hombre

  • "Y tú, hijo de hombre, traza dos caminos por donde llegue la espada del rey de Babilonia; de un mismo país partirán ambos. Pon una señal que, partiendo de allí, indique el camino que conduce a una ciudad. (Ezequiel 21, 24)

  • Y tú, hijo de hombre, profetiza y di: Esto dice el Señor Dios contra los amonitas y contra sus insultos. Les dirás: ¡La espada, la espada está desenvainada para la matanza, bruñida para exterminar, fulgurar, (Ezequiel 21, 33)

  • "Y tú, hijo de hombre, ¿no vas a juzgar? ¿No vas a juzgar a la ciudad sanguinaria? Indícales todas sus detestables acciones. (Ezequiel 22, 2)

  • "Hijo de hombre, la casa de Israel se ha convertido para mí en escoria; todos son cobre, estaño, hierro y plomo en el horno. Tan sólo escoria. (Ezequiel 22, 18)

  • "Hijo de hombre, di a Jerusalén: Eres una tierra que no ha sido purificada ni lavada por la lluvia el día de la ira. (Ezequiel 22, 24)

  • He buscado entre ellos un hombre que reparase el muro y se mantuviera en la brecha frente a mí en defensa del país, para que yo no lo devastase, y no lo he encontrado. (Ezequiel 22, 30)

  • "Hijo de hombre, había dos mujeres, hijas de una misma madre. (Ezequiel 23, 2)

  • También me dijo el Señor: "Hijo de hombre, juzga a Oholá y a Oholibá y descúbreles las acciones detestables que han cometido, (Ezequiel 23, 36)

  • "Hijo de hombre, pon por escrito esta fecha, porque el rey de Babilonia se ha lanzado sobre Jerusalén justamente en este día. (Ezequiel 24, 2)

  • "Hijo de hombre, mira, voy a quitarte, de improviso, la delicia de tus ojos; pero tú no te lamentes, no llores, no dejes correr tus lágrimas. (Ezequiel 24, 16)

  • Y tú, hijo de hombre, el día en que yo les quite su fuerza, la alegría de sus glorias, la delicia de sus ojos, el amor de su alma, sus hijos y sus hijas, (Ezequiel 24, 25)

  • "Hijo de hombre, vuelve tu rostro hacia los amonitas y profetiza contra ellos. (Ezequiel 25, 2)


"O passado não conta mais para o Senhor. O que conta é o presente e estar atento e pronto para reparar o que foi feito." São Padre Pio de Pietrelcina