Mosaico decorativo

Talált 277 Eredmények: Habitantes

  • No pudiendo entrar en la ciudad porque habían cerrado las puertas, se retiró con intención de volver otra vez y exterminar de raíz a todos los habitantes de Jafa. (II Macabeos 12, 7)

  • Vino a Tolemaida, donde sus habitantes se mostraron disgustados por aquellas condiciones de paz y, llenos de indignación, querían romper aquellas estipulaciones. (II Macabeos 13, 25)

  • había una ciudad, pequeña, y de pocos habitantes. Un gran rey fue contra ella, la asedió y levantó a su alrededor grandes fortificaciones. (Eclesiastés 9, 14)

  • Según el gobernante de la ciudad, así sus subordinados; y según el que rige la ciudad, así sus habitantes. (Eclesiástico 10, 2)

  • Y conocerán todos los habitantes de la tierra que tú eres el Señor, Dios eterno. (Eclesiástico 36, 17)

  • Ahora, habitantes de Jerusalén, hombres de Judá, juzgad entre mí y mi viña. (Isaías 5, 3)

  • Él será una piedra de tropiezo, una roca que puede hacer caer para las dos casas de Israel; un lazo y una trampa para los habitantes de Jerusalén. (Isaías 8, 14)

  • El pueblo entero lo sabrá; Efraín y los habitantes de Samaría, que dicen en su orgullo, en la soberbia de su corazón: (Isaías 9, 8)

  • Porque dice: Con la fuerza de mi mano he hecho esto; con mi saber, porque soy inteligente. He reducido las fronteras de los pueblos, he saqueado sus tesoros, he aplastado como un valiente a sus habitantes. (Isaías 10, 13)

  • Madmená se da a la huida; escapan los habitantes de Guebín. (Isaías 10, 31)

  • Habitantes todos del orbe, pobladores de la tierra, cuando se alce la señal en los montes, mirad; cuando suene la trompeta, escuchad. (Isaías 18, 3)

  • Los habitantes de estas costas dirán aquel día: Mirad en lo que han parado aquellos en quienes confiábamos y a quienes acudíamos para que nos socorriesen y nos librasen del rey de Asiria. ¿Cómo podremos escapar nosotros?". (Isaías 20, 6)


"Se precisamos ter paciência para suportar os defeitos dos outros, quanto mais ainda precisamos para tolerar nossos próprios defeitos!" São Padre Pio de Pietrelcina