Talált 1124 Eredmények: Gedeón Y Los 300 Hombres
He considerado la ocupación que Dios ha dado a los hombres para que en ella se afanen. (Eclesiastés 3, 10)
También me dije acerca de la conducta de los hombres: es para que Dios los manifieste tales cuales son y para hacerlos ver que por sí mismos son como animales. (Eclesiastés 3, 18)
Porque la suerte de los hombres y la suerte de las bestias es la misma; la muerte del uno es como la del otro; ambos tienen un mismo aliento; y la superioridad del hombre sobre la bestia es nula, porque todo es vanidad. (Eclesiastés 3, 19)
Hay otro mal que observo bajo el sol y que pesa gravemente sobre los hombres: (Eclesiastés 6, 1)
Como no se ejecuta inmediatamente la sentencia contra los delitos, por eso los hombres sólo piensan en delinquir; (Eclesiastés 8, 11)
El hombre no conoce su hora: como los peces que son apresados en la red fatal y como los pájaros que se enredan en el lazo, así los hombres se dejan enredar por el infortunio cuando de improviso cae sobre ellos. (Eclesiastés 9, 12)
cuando tiemblen los guardianes de la casa, y se encorven los hombres fuertes, y cesen de moler las mujeres porque son demasiado pocas, y pierdan la vista las que miran por las ventanas, (Eclesiastés 12, 3)
La sabiduría es un espíritu que ama a los hombres, pero no dejará impunes los labios blasfemos; pues Dios es testigo de sus interioridades, vigilante veraz de su corazón y oidor de su lengua. (Sabiduría 1, 6)
Pues si en opinión de los hombres han sido castigados, su esperanza está rebosante de inmortalidad. (Sabiduría 3, 4)
Más vale no tener hijos y poseer la virtud, porque el recuerdo de la virtud es inmortal; Dios y los hombres la estiman igualmente. (Sabiduría 4, 1)
Porque es tesoro inagotable para los hombres, los que la poseen se atraen la amistad de Dios, recomendados por los dones de la educación. (Sabiduría 7, 14)
la naturaleza de los animales y los instintos de las fieras, la fuerza de los vientos y los razonamientos de los hombres, las variedades de las plantas y las virtudes de las raíces. (Sabiduría 7, 20)