Talált 1124 Eredmények: Gedeón Y Los 300 Hombres
Una luz resplandece en las tinieblas para los hombres justos: el piadoso, el compasivo, el justo. (Salmos 112, 4)
El cielo es el cielo del Señor, y la tierra se la ha dado a los hombres. (Salmos 115, 16)
En mi perturbación llegué a decir: "Todos los hombres son unos mentirosos". (Salmos 116, 11)
líbrame de la opresión de los hombres, y guardaré tus preceptos; (Salmos 119, 134)
si el Señor no hubiera estado de nuestra parte cuando se lanzaban los hombres contra nosotros, (Salmos 124, 2)
Haz bien, Señor, a los hombres de bien, a los hombres de recto corazón, (Salmos 125, 4)
Hirió de muerte a los primogénitos de Egipto, hombres y ganados. (Salmos 135, 8)
Los ídolos de las gentes son plata y oro, hechura de las manos de los hombres; (Salmos 135, 15)
Líbrame, Señor, de los criminales, guárdame de los hombres que ejercen la violencia, (Salmos 140, 2)
Líbrame, Señor, de las manos de los criminales, guárdame de los hombres que ejercen la violencia, que proyectan mi caída; (Salmos 140, 5)
explicando a los hombres tus proezas y la gloria deslumbrante de tu reino. (Salmos 145, 12)
Por entonces surgieron en Israel hombres perversos, que sedujeron a muchos, diciendo: "Pactemos con las naciones vecinas, pues desde que nos hemos apartado de ellas nos han sobrevenido muchas calamidades". (I Macabeos 1, 11)