Talált 915 Eredmények: Gad
Pedro y sus compañeros estaban cargados de sueño, pero lograron mantenerse despiertos y vieron la gloria de Jesús y a los dos hombres que estaban con él. (Lucas 9, 32)
"Grabaos bien estas palabras: El hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres". (Lucas 9, 44)
Y les dijo: "La mies es mucha, pero los obreros son pocos. Rogad al dueño de la mies que envíe obreros a su mies. (Lucas 10, 2)
se acercó, le vendó las heridas, echando en ellas aceite y vino; lo montó en su cabalgadura, lo llevó a una posada y cuidó de él. (Lucas 10, 34)
Pero si yo echo los demonios con el poder de Dios, es señal de que el reino de Dios ha llegado a vosotros. (Lucas 11, 20)
Cuida, por tanto, de que la luz que hay en ti no esté apagada. (Lucas 11, 35)
¡Dichosos los criados a quienes el amo encuentra en vela a su llegada! Os aseguro que los hará sentar a la mesa y se pondrá a servirlos él mismo. (Lucas 12, 37)
Si llega a medianoche o de madrugada y los encuentra así, ¡dichosos ellos! (Lucas 12, 38)
El criado que sabe lo que su amo quiere y no lo hace será severamente castigado. (Lucas 12, 47)
Pero el que no lo sabe, si hace algo que merece castigo, será castigado con menos severidad. Al que mucho se le da, mucho se le reclamará; y al que mucho se le confía, más se le pedirá. (Lucas 12, 48)
Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo". (Lucas 12, 59)
Dijo también al que le había invitado: "Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a tus vecinos ricos; no sea que ellos te inviten a su vez y ya quedas pagado. (Lucas 14, 12)