Talált 915 Eredmények: Gad
Ante él devora un fuego, detrás de él una llama abrasa. Si antes de su llegada era el país un jardín del Edén, después que pase será un desierto desolado; nada escapará a su furor. (Joel 2, 3)
reunid al pueblo, congregad a la comunidad, juntad a los ancianos, traed también a los pequeños y a los niños de pecho! Deje el esposo su alcoba y la esposa su tálamo. (Joel 2, 16)
Pues ahora yo haré que se atasquen vuestros pies como se atasca un carro cargado de mies. (Amós 2, 13)
"Levántate, vete a Nínive, la gran ciudad, y anúnciales que su maldad ha llegado hasta mí". (Jonás 1, 2)
Porque su herida es incurable, hasta Judá ha llegado; ha herido hasta la capital de mi pueblo, hasta Jerusalén. (Miqueas 1, 9)
¿Cómo podrá esperar el bien la que habita en Marot? Porque ha llegado la desgracia de parte del Señor a las puertas de Jerusalén. (Miqueas 1, 12)
¡Ay de mí, que soy como un espigador en verano, como un rebuscador tras la vendimia! No hay un racimo que comer, ni un higo temprano que apetezco tanto. (Miqueas 7, 1)
El Señor es Dios celoso y vengador; el Señor se venga y se arma de ira, se venga el Señor de sus adversarios y se enfurece contra sus enemigos. (Nahún 1, 2)
Todas tus fortalezas son como higueras cargadas de brevas: una sacudida, y caen en la boca de quien quiere comerlas. (Nahún 3, 12)
Esto dice el Señor todopoderoso: "Este pueblo dice: ¡Todavía no ha llegado el tiempo de edificar el templo del Señor!". (Ageo 1, 2)
"¿Ha llegado para vosotros el tiempo de habitar en casas confortables, mientras esta casa está devastada? (Ageo 1, 4)
pero si están enfermos, todo tu cuerpo estará oscuro. Y si la luz que hay en ti está apagada, ¡cuánta será la oscuridad!" (Mateo 6, 23)