Talált 2936 Eredmények: Fé
El fariseo que le había invitado, al verlo, se decía: "Si éste fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que lo toca. ¡Una pecadora!". (Lucas 7, 39)
Jesús manifestó: "Simón, tengo que decirte una cosa". Y él: "Maestro, di". (Lucas 7, 40)
Él dijo a la mujer: "Tu fe te ha salvado; vete en paz". (Lucas 7, 50)
y algunas mujeres que había curado de espíritus malignos y enfermedades; María Magdalena, de la que había echado siete demonios; (Lucas 8, 2)
Entonces les dijo: "¿Dónde está vuestra fe?". Llenos de miedo y de admiración, se decían: "¿Quién es éste, que manda incluso a los vientos y al agua y le obedecen?". (Lucas 8, 25)
Llegó uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, se echó a sus pies y le rogó que fuera a su casa, (Lucas 8, 41)
Él le dijo: "Hija, tu fe te ha curado; vete en paz". (Lucas 8, 48)
Todavía estaba hablando cuando llegó uno de casa del jefe de la sinagoga diciendo: "Tu hija ha muerto; no molestes ya al maestro". (Lucas 8, 49)
Pero Jesús, al oírlo, le dijo: "No temas; basta que tengas fe, y se curará". (Lucas 8, 50)
Reunió a los doce, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y de curar enfermedades, (Lucas 9, 1)
y los envió a predicar el reino de Dios y a curar a los enfermos. (Lucas 9, 2)
otros que había aparecido Elías y otros que uno de los antiguos profetas había vuelto a la vida. (Lucas 9, 8)