Mosaico decorativo

Talált 405 Eredmények: Eve

  • Tú hubieras podido en batalla campal entregar a los malvados en manos de los justos, o aniquilarlos de golpe con bestias feroces o con una severa palabra. (Sabiduría 12, 9)

  • Y así aquéllos, aunque estaban ansiosos de alimento, ante el aspecto repugnante de los animales que les enviaste, perdieron las ganas de comer; mientras que tu pueblo, después de una breve privación, gustó un manjar exquisito. (Sabiduría 16, 3)

  • Con el fin de que se corrigieran, y por breve tiempo, fueron atormentados, habiendo tenido un signo de salvación para que conservaran el recuerdo de los mandamientos de tu ley; (Sabiduría 16, 6)

  • Nieve y hielo resistían el fuego sin fundirse, para que conociesen cómo eran destruidos los frutos de los enemigos por el fuego que ardía aun entre el granizo y fulguraba en medio de las lluvias. (Sabiduría 16, 22)

  • Todo cuanto te sobrevenga acéptalo, y en los reveses de la prueba sé paciente. (Eclesiástico 2, 4)

  • Volved los ojos a las generaciones pasadas y ved. ¿Quién confió en el Señor y fue defraudado, o quién perseveró en su temor y fue abandonado, o quién lo invocó y fue despreciado? (Eclesiástico 2, 10)

  • No te sientes jamás junto a mujer casada, ni te pongas a la mesa con ella a beber vino, no sea que se incline hacia ella tu corazón, y por tu pasión te lleve a la ruina. (Eclesiástico 9, 9)

  • Tan grande es su misericordia como su severidad, y juzga a todos según sus obras. (Eclesiástico 16, 12)

  • El hombre sabio en todo anda prevenido, y en el día de la tentación se guarda de la caída. (Eclesiástico 18, 27)

  • ¿Has oído algo? Que muera contigo; no temas, que no te hará reventar. (Eclesiástico 19, 10)

  • Hay una reprensión que es inoportuna, y hay silencios que revelan al hombre sensato. (Eclesiástico 20, 1)

  • Si has hablado contra él, no temas, pues es posible la reconciliación. Pero ultrajar, revelar secreto y golpe a traición son cosas que hacen huir al amigo. (Eclesiástico 22, 22)


"Reze pelos infiéis, pelo Papa e por todas as necessidades espirituais da Santa Igreja." São Padre Pio de Pietrelcina