Talált 2068 Eredmények: Eva
Él le dijo: "Levántate y vámonos". Ella no respondió. Entonces la cargó sobre su asno y se puso en camino para ir a su casa. (Jueces 19, 28)
Todo el pueblo se levantó como un solo hombre, diciendo: "Ninguno de nosotros volverá a su tienda, ninguno volverá a su casa. (Jueces 20, 8)
Pero entonces comenzó a levantarse de la ciudad la señal, una columna de humo; y Benjamín, volviendo los ojos atrás, se dio cuenta del incendio de la ciudad, que subía al cielo. (Jueces 20, 40)
El pueblo fue a Betel y estuvo allí hasta la tarde ante Dios, levantando su voz y haciendo gran llanto, y decían: (Jueces 21, 2)
Al día siguiente el pueblo se levantó de madrugada, erigió allí un altar y ofreció holocaustos y sacrificios de reconciliación. (Jueces 21, 4)
Entre los habitantes de Galaad encontraron cuatrocientas vírgenes y las llevaron al campamento de Silo, en la tierra de Canaán. (Jueces 21, 12)
Os quedáis observando y, cuando veáis que las muchachas de Silo salen para bailar en coro, salís vosotros de las viñas y os lleváis cada uno una y os volvéis a vuestra tierra. (Jueces 21, 21)
Ellas se echaron nuevamente a llorar. Después Orfá besó a su suegra y volvió a su pueblo, pero Rut se echó en brazos de Noemí. (Rut 1, 14)
Ella durmió a sus pies hasta la mañana, levantándose antes de que pudiesen distinguirse las personas. Booz le había dicho: "Que no se sepa que una mujer ha venido a la era". (Rut 3, 14)
Después que comieron y bebieron en Silo, Ana se levantó y se puso ante el Señor, mientras Elí, el sacerdote, estaba sentado en su silla ante la puerta del santuario del Señor. (I Samuel 1, 9)
Se levantaron de madrugada, adoraron al Señor y se fueron a su casa de Ramá. Elcaná se unió a su mujer Ana, y el Señor se acordó de ella. (I Samuel 1, 19)
Ana no quiso acompañarle; le dijo a su marido: "Cuando el niño haya sido destetado, yo lo llevaré para que sea presentado al Señor y se quede allí para siempre". (I Samuel 1, 22)