Talált 2068 Eredmények: Eva
Esto dice el Señor Dios: La puerta del atrio interior, que mira a oriente, permanecerá cerrada en los días laborables, pero el sábado se abrirá, así como el día de la luna nueva. (Ezequiel 46, 1)
Los laicos se postrarán ante el Señor a la entrada de esta puerta los sábados y los días de luna nueva. (Ezequiel 46, 3)
En el día de luna nueva: un novillo sin defecto, seis corderos y un carnero sin defecto. (Ezequiel 46, 6)
Una pared cercaba los cuatro patios por todas partes, y en la parte baja de la pared, todo alrededor, estaban levantados unos fogones. (Ezequiel 46, 23)
El hombre salió en dirección este y con un cordel que llevaba en la mano midió quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta los tobillos. (Ezequiel 47, 3)
Por dondequiera que pase este río, todo ser viviente que en él se mueva vivirá; los peces serán muy abundantes, porque donde llegan estas aguas todo queda saneado; la vida prosperará donde llegue este río. (Ezequiel 47, 9)
Y limitando con Judá, desde la frontera oriental hasta la occidental, estará la porción que reservaréis, de doce kilómetros y medio de ancha y de larga como una de las otras partes, desde la frontera oriental hasta la occidental; en medio de ella se levantará el santuario. (Ezequiel 48, 8)
Comprenderá la parte del territorio sagrado reservada a los sacerdotes: doce kilómetros y medio hacia el norte, cinco de ancha hacia el oeste, cinco de ancha hacia el este y doce y medio de larga hacia el sur. En medio se levantará el santuario del Señor. (Ezequiel 48, 10)
Las puertas de la ciudad llevarán los nombres de las tribus de Israel. Al norte, tres puertas: la puerta de Rubén, la puerta de Judá, la puerta de Leví. (Ezequiel 48, 31)
Después Daniel se presentó a Arioc, a quien el rey había encomendado el exterminio de los sabios de Babilonia, y le dijo: "¡No hagas perecer a los sabios de Babilonia! Llévame ante el rey y yo le daré la interpretación". (Daniel 2, 24)
Arioc se apresuró a llevar a Daniel ante el rey, y le dijo: "He encontrado un hombre entre los deportados de Judá que puede indicar al rey la interpretación". (Daniel 2, 25)
Tú, oh rey, tuviste esta visión: Ante ti se levantaba una estatua muy grande, de extraordinario esplendor y de aspecto terrible. (Daniel 2, 31)