Talált 12214 Eredmények: Est
Jesús entonces les dijo: "Tampoco yo os digo con qué autoridad hago todo esto". (Lucas 20, 8)
Se puso luego a decir al pueblo esta parábola: "Un hombre plantó una viña, la arrendó a unos viñadores y se fue de viaje por mucho tiempo. (Lucas 20, 9)
De nuevo les mandó otro criado; y también a éste lo golpearon, lo maltrataron y lo despidieron con las manos vacías. (Lucas 20, 11)
Pero los viñadores, al verlo, se dijeron: Éste es el heredero; matémoslo, y nos quedaremos con su herencia. (Lucas 20, 14)
Irá, acabará con los viñadores y dará la viña a otros". Al oír esto dijeron: "¡No lo quiera Dios!". (Lucas 20, 16)
Jesús los miró y les dijo: "¿Pues qué significa aquello que está escrito: La piedra que los constructores desecharon, ésa ha venido a ser piedra angular? (Lucas 20, 17)
El que caiga sobre esa piedra se estrellará, y sobre el que ella caiga será aplastado". (Lucas 20, 18)
Los maestros de la ley y los sumos sacerdotes quisieron entonces mismo echarle mano, pues comprendieron que la parábola iba por ellos, pero temieron al pueblo. (Lucas 20, 19)
Le preguntaron: "Maestro, sabemos que hablas y enseñas con rectitud, que no te importa nada el qué dirán y que enseñas de verdad el camino del Señor. (Lucas 20, 21)
¿Nos es lícito pagar el impuesto al césar o no?". (Lucas 20, 22)
No pudieron cazarlo en ninguna de sus palabras en presencia del pueblo y, maravillados de su respuesta, se callaron. (Lucas 20, 26)
"Maestro, Moisés nos prescribió: Si el hermano de uno muere, dejando mujer, sin hijos, su hermano debe casarse con la viuda y dar descendencia al hermano. (Lucas 20, 28)