Talált 12214 Eredmények: Est
Jesús les dijo: "Estáis en un error, porque no entendéis las Escrituras ni el poder de Dios. (Marcos 12, 24)
No es un Dios de muertos, sino de vivos. ¡Estáis en un grande error!". (Marcos 12, 27)
Un maestro de la ley que había oído la discusión, viendo que les había contestado bien, se le acercó y le preguntó: "¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?". (Marcos 12, 28)
Jesús respondió: "El primero es: Escucha, Israel: el Señor, Dios nuestro, es el único Señor; (Marcos 12, 29)
El segundo es éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay mandamiento mayor que éstos". (Marcos 12, 31)
El escriba le dijo: "Muy bien, maestro; con razón has dicho que él es uno solo y que no hay otro fuera de él, (Marcos 12, 32)
Jesús, al ver que había respondido tan sabiamente, le dijo: "No estás lejos del reino de Dios". Y ya nadie se atrevió a preguntarle más. (Marcos 12, 34)
Jesús, enseñando en el templo, preguntó: "¿Cómo pueden decir los maestros de la ley que el mesías es hijo de David? (Marcos 12, 35)
Y en sus enseñanzas decía: "Guardaos de los maestros de la ley, a los que les gusta pasearse con vestidos ostentosos, ser saludados en las plazas, (Marcos 12, 38)
ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; (Marcos 12, 39)
Sentado frente al tesoro, estaba mirando cómo la gente echaba en las arcas. Muchos ricos echaban mucho. (Marcos 12, 41)
Al salir Jesús del templo, le dijo uno de sus discípulos: "¡Maestro, mira qué piedras y qué edificios!". (Marcos 13, 1)