Talált 12214 Eredmények: Est
El Señor estaba con José y todo le salía bien; y se quedó en la casa de su dueño, el egipcio. (Génesis 39, 2)
Su dueño vio que el Señor estaba con él y que hacía prosperar en sus manos todo cuanto él emprendía; (Génesis 39, 3)
La mujer de su dueño puso sus ojos en él y le dijo: "Acuéstate conmigo". (Génesis 39, 7)
Ni él es más poderoso que yo en esta casa. Nada me ha prohibido más que a ti, puesto que tú eres su mujer. ¿Cómo podría yo cometer un mal tan grande y pecar contra Dios?". (Génesis 39, 9)
Ella le agarró por sus vestidos y le dijo: "Acuéstate conmigo". Pero él, dejando sus vestidos entre sus manos, huyó y salió afuera. (Génesis 39, 12)
mandó a prenderlo y lo metió en la cárcel donde estaban los presos del rey. Así José fue a parar a la cárcel. (Génesis 39, 20)
Pero el Señor estaba con José e hizo que hallara favor y gracia a los ojos del jefe de la prisión. (Génesis 39, 21)
Éste confió a José todos los presos de la cárcel. Todo cuanto allí se hacía, se hacía por él. (Génesis 39, 22)
El jefe de la prisión no se preocupaba de lo que había encomendado a José, porque el Señor estaba con él, y todo lo que emprendía le salía bien. (Génesis 39, 23)
Después de todo esto, el copero del rey de Egipto y su panadero cometieron una culpa contra su señor, el rey de Egipto. (Génesis 40, 1)
y los encarceló en casa del capitán de la guardia, en la cárcel donde José estaba detenido. (Génesis 40, 3)
El capitán de la guardia los confió al cuidado de José, que les servía. Y así estuvieron cierto tiempo en la cárcel. (Génesis 40, 4)