Talált 12214 Eredmények: Est
Las primicias, que habrán de traer al Señor de todos los productos de su tierra, serán tuyas; todos los de tu casa podrán comer de ellas con tal que estén puros. (Números 18, 13)
No aceptarás rescate por los primogénitos de las vacas, ovejas y cabras. Éstas son cosas santas; verterás su sangre sobre el altar, quemarás las grasas como ofrenda quemada de olor agradable al Señor, (Números 18, 17)
Todo lo que los israelitas ofrezcan al Señor, te lo doy a ti, a tus hijos e hijas por estatuto perpetuo. Alianza de sal eterna es ésta en presencia del Señor para ti y para toda tu descendencia". (Números 18, 19)
Yo doy como herencia a los hijos de Leví todos los diezmos de Israel en compensación de los servicios que prestan en la tienda de la reunión. (Números 18, 21)
De esta manera los israelitas no tendrán necesidad de acercarse a la tienda de la reunión, no se harán reos de pecado y no morirán. (Números 18, 22)
Serán los levitas los encargados del servicio en la tienda de la reunión; ellos tendrán toda la responsabilidad. Es ésta ley perpetua para todas las generaciones: los levitas no tendrán heredad en medio de los israelitas, (Números 18, 23)
y esta ofrenda os será considerada como si fuera el trigo de la era o el mosto del lagar. (Números 18, 27)
Así también vosotros haréis al Señor una ofrenda de todos los diezmos que recibáis de los israelitas. Esta ofrenda, reservada al Señor, la entregaréis al sacerdote Aarón. (Números 18, 28)
De todos los dones que recibáis reservaréis la ofrenda al Señor: haréis esta reserva sagrada entre los dones mejores. (Números 18, 29)
Dirás a los levitas: Lo mejor que habéis reservado de entre vuestros diezmos os será considerado a vosotros, levitas, como el diezmo sobre el fruto de la era y el producto del lagar. (Números 18, 30)
Lo podréis comer en cualquier lugar, vosotros y los vuestros: es el salario por vuestro servicio en la tienda de la reunión. (Números 18, 31)
Una vez ofrecido lo mejor de vuestros diezmos, no incurriréis ya en culpa ni profanaréis las cosas consagradas por los israelitas, y no moriréis". (Números 18, 32)