Talált 7516 Eredmények: Espíritu Del Señor
Hasta en los esclavos y las esclavas derramaré mi espíritu aquellos días. (Joel 3, 2)
El sol se cambiará en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, grande y glorioso. (Joel 3, 4)
Pero el que invoque el nombre del Señor se salvará; porque en el monte Sión y en Jerusalén estará el grupo de salvados, como ha dicho el Señor, y entre los supervivientes estarán los que llame el Señor. (Joel 3, 5)
Daré vuestros hijos y vuestras hijas a los habitantes de Judá, y ellos los venderán al lejano pueblo de los sabeos. Lo ha dicho el Señor. (Joel 4, 8)
Aprisa; venid todos vosotros, pueblos circundantes, y reuníos allá. Señor, haz bajar a tus valientes. (Joel 4, 11)
¡Multitudes y multitudes en el valle de la Decisión! Porque está cerca el día del Señor en el valle de la Decisión. (Joel 4, 14)
El Señor ruge desde Sión, hace oír su voz desde Jerusalén, y el cielo y la tierra se estremecen. Pero el Señor será un refugio para su pueblo, una fortaleza para los israelitas. (Joel 4, 16)
Entonces sabréis que yo soy el Señor vuestro Dios, que habito en Sión, mi monte santo. Jerusalén será un lugar santo; no pasarán más por allí los extranjeros. (Joel 4, 17)
Aquel día los montes destilarán vino nuevo, las colinas manarán leche, y por todos los ríos de Judá correrán las aguas. De la casa del Señor saldrá una fuente que regará el valle de las Acacias. (Joel 4, 18)
Yo vengaré su sangre, no la dejaré impune, y el Señor habitará en Sión. (Joel 4, 21)
Dijo: El Señor ruge desde Sión y hace oír su voz desde Jerusalén; los pastizales de los pastores están de luto y la cumbre del Carmelo se seca. (Amós 1, 2)
Esto dice el Señor: Por tres crímenes de Damasco y por cuatro no le perdonaré; por haber aplastado a Galaad con trillos de hierro (Amós 1, 3)