Talált 7516 Eredmények: Espíritu Del Señor
Pues la mano del Señor reposa sobre esta montaña. Moab, en cambio, es pisoteado en su sitio, como se pisa la paja en el muladar. (Isaías 25, 10)
Y allí alarga sus manos, como las alarga el nadador para nadar; pero el Señor aplasta su orgullo y los esfuerzos de sus manos. (Isaías 25, 11)
Confiad en el Señor incesantemente, porque el Señor es la roca eterna. (Isaías 26, 4)
Sí, en el camino de tus juicios esperamos en ti, Señor; tu nombre y tu memoria son el anhelo del alma. (Isaías 26, 8)
Mi alma te ansía por la noche, y mi espíritu, en mi interior, te espera a la mañana; pues cuando tus juicios se ejecutan en la tierra, aprenden justicia los habitantes del mundo. (Isaías 26, 9)
Si se absuelve al delincuente, no aprende justicia; en la tierra de la rectitud obrará inicuamente y no verá la majestad del Señor. (Isaías 26, 10)
Señor, alzada está tu mano; pero ellos no la miran. ¡Vean tu celo por tu pueblo, y se avergüencen, y el fuego preparado para tus enemigos los devore! (Isaías 26, 11)
Señor, tú nos das la paz; tú realizas todas nuestras obras. (Isaías 26, 12)
Señor, Dios nuestro, otros señores nos han subyugado; pero nosotros sólo te reconocemos a ti e invocamos tu nombre. (Isaías 26, 13)
Has acrecentado la nación, Señor, la has acrecentado; has manifestado tu gloria, has ensanchado las fronteras del país. (Isaías 26, 15)
Señor, en la angustia te buscábamos; te hemos invocado mientras tu castigo nos hería. (Isaías 26, 16)
Como mujer encinta para dar a luz se retuerce y grita en sus dolores, así nosotros ante ti, Señor. (Isaías 26, 17)