Talált 7516 Eredmények: Espíritu Del Señor
Ésta es la ley que el Señor ha impuesto a todo viviente. ¿Por qué rebelarte contra la voluntad del altísimo? Que vivas diez, cien o mil años, en el abismo nadie pregunta por la duración de tu vida. (Eclesiástico 41, 4)
Ahora hablaré de las obras del Señor y pregonaré lo que he visto. Por la palabra del Señor fueron hechas las cosas, y la creación entera obedece a su voluntad. (Eclesiástico 42, 15)
El sol, que da su luz, todo lo contempla; y la obra toda del Señor está llena de su gloria. (Eclesiástico 42, 16)
No dio el Señor poder a sus santos para declarar todas las maravillas que el Señor, el creador, ha establecido firmemente para que todo permanezca en su gloria. (Eclesiástico 42, 17)
Grande es el Señor, que lo ha creado, y cuya palabra apresura su carrera. (Eclesiástico 43, 5)
Terrible es el Señor, extraordinariamente grande, y su poder sobre toda admiración. (Eclesiástico 43, 29)
Para glorificar al Señor, alabadlo cuanto podáis, porque está muy por encima de vuestras alabanzas. Y al exaltarlo, poned en ello todo empeño; no os canséis, pues nunca llegaréis al fin. (Eclesiástico 43, 30)
Pues el Señor hizo todas las cosas, y dio la sabiduría a los piadosos. (Eclesiástico 43, 33)
El Señor les concedió muchos honores, los engrandeció desde el principio de los siglos. (Eclesiástico 44, 2)
Moisés lo consagró y lo ungió con óleo santo. Fue para él un pacto eterno y para su descendencia cuanto durara el cielo, para servir al Señor, ejercer el sacerdocio y bendecir al pueblo en su nombre. (Eclesiástico 45, 15)
Lo escogió entre todos lo vivientes para ofrecer el sacrificio al Señor; el incienso y el perfume en memorial, para hacer el rito de absolución sobre el pueblo. (Eclesiástico 45, 16)
Lo vio el Señor y le desagradó, y los aniquiló con el fuego de su ira; hizo contra ellos prodigios, consumiéndolos en el fuego llameante. (Eclesiástico 45, 19)