Mosaico decorativo

Talált 7516 Eredmények: Espíritu Del Señor

  • Y clamó al Señor: "Señor, Dios mío, ¿también afliges a esta viuda que me hospeda, haciendo morir a su hijo?". (I Reyes 17, 20)

  • Luego se tendió sobre el niño tres veces y clamó al Señor así: "¡Señor, Dios mío, te ruego que devuelvas la vida a este niño!". (I Reyes 17, 21)

  • El Señor escuchó a Elías, y el niño revivió. (I Reyes 17, 22)

  • La mujer dijo a Elías: "Ahora sí reconozco que eres un hombre de Dios y que la palabra del Señor en tu boca es verdad". (I Reyes 17, 24)

  • Después de mucho tiempo, a los tres años, el Señor dijo a Elías: "Anda, preséntate a Ajab, pues quiero hacer llover sobre la faz de la tierra". (I Reyes 18, 1)

  • Ajab llamó a Abdías, su mayordomo, el cual era muy temeroso del Señor: (I Reyes 18, 3)

  • cuando Jezabel exterminó a los profetas del Señor, Abdías recogió a cien profetas y los ocultó en grupos de cincuenta en unas cuevas, proveyéndoles de pan y agua. (I Reyes 18, 4)

  • Cuando Abdías iba por el camino, le salió al encuentro Elías. Al reconocerle, se postró rostro en tierra y dijo: "¿Eres tú Elías, mi señor?". (I Reyes 18, 7)

  • ¡Vive el Señor, tu Dios!, que no hay pueblo ni reino donde mi amo no haya mandado a buscarte, y cuando se respondía que no estabas allí, hacía jurar a aquel reino o pueblo que no te había encontrado; (I Reyes 18, 10)

  • Y va a suceder que, cuando yo me separe de ti, el espíritu del Señor te llevará a un lugar que yo no sé, y después de haber ido a dar la nueva a Ajab, él, al no encontrarte, me matará. Con todo, tu siervo teme al Señor desde su mocedad. (I Reyes 18, 12)

  • ¿Por ventura no le han contado a mi señor lo que hice cuando Jezabel mataba a los profetas del Señor, cómo oculté a cien de estos profetas del Señor por grupos de cincuenta en unas cuevas, alimentándolos con pan y agua? (I Reyes 18, 13)

  • Elías respondió: "¡Vive el Señor todopoderoso, a cuyo servicio estoy!, que hoy me presentaré a él". (I Reyes 18, 15)


"Quanto mais se caminha na vida espiritual, mais se sente a paz que se apossa de nós." São Padre Pio de Pietrelcina