Talált 1648 Eredmények: Dor
De mañana se vuelve al Señor, su creador, con todo su corazón, y delante del altísimo derrama su súplica; abre su boca en la oración y pide perdón de sus pecados. (Eclesiástico 39, 5)
Por orden suya se cumple en todo su voluntad, y no hay quien impida su obra salvadora. (Eclesiástico 39, 18)
Desde el principio creó Dios los bienes para los buenos y los males para los pecadores. (Eclesiástico 39, 25)
Todas estas cosas son buenas para los buenos, pero se tornan malas para los pecadores. (Eclesiástico 39, 27)
Hay vientos creados para la venganza, y en su furia refuerzan su azote. A la hora de la cólera desencadenan su violencia y aplacan la ira de su hacedor. (Eclesiástico 39, 28)
Los dientes de las fieras, los escorpiones, las víboras, la espada vengadora son para exterminio de los malvados. (Eclesiástico 39, 30)
Así es con todo ser vivo, desde el hombre a la bestia; y para los pecadores, siete veces más. (Eclesiástico 40, 8)
Al abrir él sus manos se alegra, pero los pecadores irán a la ruina. (Eclesiástico 40, 14)
La vida del libre y del trabajador es dulce, pero más que ambas cosas el que halla un tesoro. (Eclesiástico 40, 18)
Tu ojo desea gracia y belleza; pero sobre ambas está el verdor de los campos. (Eclesiástico 40, 22)
Los hijos de los pecadores son descendencia aborrecible, que frecuenta la morada de los malvados. (Eclesiástico 41, 5)
La herencia de los hijos de los pecadores va a la ruina, y con su descendencia se perpetúa la infamia. (Eclesiástico 41, 6)