Mosaico decorativo

Talált 4223 Eredmények: Dios Provee

  • Ahora, hijo mío, que el Señor esté contigo y puedas concluir con éxito el templo del Señor, tu Dios, conforme te lo ha prometido. (I Crónicas 22, 11)

  • Que el Señor te dé sabiduría e inteligencia cuando te constituya sobre Israel, para que puedas observar la ley del Señor, tu Dios. (I Crónicas 22, 12)

  • "El Señor, vuestro Dios, está con vosotros; os ha dado tranquilidad por todas partes, entregando en mis manos a los habitantes de la tierra y poniendo a ésta bajo el dominio del Señor y de su pueblo. (I Crónicas 22, 18)

  • Poned, pues, vuestro corazón y vuestra alma al servicio del Señor, vuestro Dios. Aprestaos y edificad el santuario del Señor, vuestro Dios, para trasladar al templo edificado al nombre del Señor el arca de la alianza del Señor y los utensilios consagrados a Dios". (I Crónicas 22, 19)

  • Moisés fue un hombre de Dios, y sus hijos fueron computados con la tribu de Leví. (I Crónicas 23, 14)

  • David había dicho: "Ya que el Señor, Dios de Israel, ha otorgado paz a su pueblo y ha fijado para siempre su morada en Jerusalén, (I Crónicas 23, 25)

  • La distribución se hizo por suerte entre unos y otros, pues tanto los descendientes de Eleazar como los de Itamar tenían funcionarios sagrados y funcionarios de Dios. (I Crónicas 24, 5)

  • Éstos son los turnos de servicio para entrar en el templo del Señor según la ordenación transmitida por Aarón, su padre, conforme al mandato recibido del Señor, Dios de Israel. (I Crónicas 24, 19)

  • Todos éstos eran hijos de Hemán, el vidente del rey, que le transmitía las palabras de Dios y exaltaba su poder. Dios dio a Hemán catorce hijos y tres hijas. (I Crónicas 25, 5)

  • Todos cantaban bajo la dirección de su padre en el templo del Señor al son de címbalos, arpas y cítaras en servicio del templo de Dios, bajo las órdenes del rey: Asaf, Yedutún y Hemán. (I Crónicas 25, 6)

  • Amiel, el sexto; Isacar, el séptimo; Pueletay, el octavo, pues Dios le había bendecido. (I Crónicas 26, 5)

  • Los levitas, sus hermanos, velaban sobre los tesoros de la casa de Dios y las cosas sagradas. (I Crónicas 26, 20)


"Combata vigorosamente, se está interessado em obter o prêmio destinado às almas fortes." São Padre Pio de Pietrelcina