Talált 4223 Eredmények: Dios Provee
La sabiduría es un espíritu que ama a los hombres, pero no dejará impunes los labios blasfemos; pues Dios es testigo de sus interioridades, vigilante veraz de su corazón y oidor de su lengua. (Sabiduría 1, 6)
Que no fue Dios quien hizo la muerte, ni se goza con el exterminio de los vivientes. (Sabiduría 1, 13)
Presume de tener el conocimiento de Dios y se tiene por hijo del Señor. (Sabiduría 2, 13)
Somos para él como escoria, se aparta de nuestros caminos como si apestasen. Proclama feliz la suerte de los justos, y se gloría de tener a Dios por padre. (Sabiduría 2, 16)
Porque si el justo realmente es hijo de Dios, él lo protegerá y lo librará de las manos de sus adversarios. (Sabiduría 2, 18)
No conocen los secretos de Dios, no esperan la recompensa de la santidad, ni creen en el premio de las almas intachables. (Sabiduría 2, 22)
Porque Dios creó al hombre para la incorrupción y lo hizo a imagen de su propio ser. (Sabiduría 2, 23)
Las almas de los justos están en las manos de Dios y ningún tormento los alcanzará. (Sabiduría 3, 1)
Por una ligera pena recibirán grandes favores, porque Dios los probó y los encontró dignos de él. (Sabiduría 3, 5)
Más vale no tener hijos y poseer la virtud, porque el recuerdo de la virtud es inmortal; Dios y los hombres la estiman igualmente. (Sabiduría 4, 1)
Pues los hijos que nacen de uniones culpables serán testigos de la maldad de sus padres cuando Dios los juzgue. c) La muerte temprana. (Sabiduría 4, 6)
Era agradable a Dios, y Dios lo amaba; vivía entre pecadores, y Dios se lo llevó. (Sabiduría 4, 10)