Mosaico decorativo

Talált 4223 Eredmények: Dios Provee

  • Porque él da sabiduría, ciencia y placer al hombre que le agrada; y al malhechor le impone la carga de allegar y amontonar para dejárselo después a quien Dios quiera. También esto es vanidad y dar caza al viento. (Eclesiastés 2, 26)

  • He considerado la ocupación que Dios ha dado a los hombres para que en ella se afanen. (Eclesiastés 3, 10)

  • El lo hizo todo bien y a su tiempo; pero les puso el deseo del infinito, sin que el hombre pueda llegar a descubrir las obras que Dios hace desde el principio hasta el fin. (Eclesiastés 3, 11)

  • Pero el que uno coma y beba y goce de la felicidad en todo su trabajo, eso es un don de Dios. (Eclesiastés 3, 13)

  • Yo sé que todo lo que Dios hace subsiste para siempre; a ello nada se puede añadir ni de ello se puede quitar nada, y así hace Dios que se le tema. (Eclesiastés 3, 14)

  • Lo que es, ya fue; lo que será, es ya, y Dios vuelve a traer lo que pasó. (Eclesiastés 3, 15)

  • Me dije: Dios juzgará al justo y al criminal, porque hay un tiempo para cada cosa y para cada acción aquí. (Eclesiastés 3, 17)

  • También me dije acerca de la conducta de los hombres: es para que Dios los manifieste tales cuales son y para hacerlos ver que por sí mismos son como animales. (Eclesiastés 3, 18)

  • Pon atención a tus pasos cuando vas a la casa de Dios. Acércate para escuchar: el sacrificio vale más que la ofrenda de los necios; es que no se dan cuenta de que hacen mal. (Eclesiastés 4, 17)

  • No seas precipitado en tu boca, y tu corazón no se apresure a proferir una palabra delante de Dios, porque Dios está en los cielos y tú estás en la tierra; por eso sean pocas tus palabras. (Eclesiastés 5, 1)

  • Cuando haces una promesa a Dios, no tardes en cumplirla, porque no le agradan los necios. La promesa que has hecho, cúmplela. (Eclesiastés 5, 3)

  • No permitas que tu boca te haga culpable, y no digas delante de Dios que fue una inadvertencia. ¿Por qué hacer que Dios se irrite a causa de tu palabra y destruya las obras de tus manos? (Eclesiastés 5, 5)


"Jesus está com você." São Padre Pio de Pietrelcina