Talált 4223 Eredmények: Dios Provee
la ley de su Dios está en su corazón y sus pasos no vacilan. (Salmos 37, 31)
Pues tú eres, Señor, en quien espero, tú me responderás, Señor, Dios mío; (Salmos 38, 16)
Señor, no me abandones; Dios mío, no te quedes lejos; (Salmos 38, 22)
puso en mi boca un cantar nuevo, una alabanza para nuestro Dios. Muchos, al verlo, temerán y confiarán en el Señor. (Salmos 40, 4)
¡Qué grandes son, Señor, Dios mío, los proyectos y los milagros que hiciste por nosotros!: eres incomparable. Yo quisiera decirlos, proclamarlos; pero son tantos, que no pueden contarse. (Salmos 40, 6)
Dios mío, yo quiero hacer tu voluntad, tu ley está en el fondo de mi alma". (Salmos 40, 9)
Que se alegren y se regocijen en ti todos los que te buscan; que no dejen de decir: "Dios es grande", los que anhelan tu salvación. (Salmos 40, 17)
Yo soy un pobre desgraciado, pero el Señor se preocupa de mí; tú eres mi auxilio y mi libertador; Dios mío, no tardes. (Salmos 40, 18)
Bendito sea el Señor, Dios de Israel, desde siempre y por siempre. ¡Amén! ¡Amén! (Salmos 41, 14)
Como la cierva busca corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío; (Salmos 42, 2)
mi alma tiene sed de Dios, del Dios viviente: ¿cuándo podré ir a ver el rostro del Señor? (Salmos 42, 3)
Mis lágrimas son mi pan de día y de noche, y a lo largo del día me repiten: "¿Dónde está tu Dios?". (Salmos 42, 4)