Talált 4267 Eredmények: Dios Falso
El Señor solo lo guiaba, no había con él dios extranjero. (Deuteronomio 32, 12)
Engordó Jesurún y tiró coces -estabas gordo y corpulento-; volvió las espaldas a Dios, su creador, y despreció la roca de su salvación. (Deuteronomio 32, 15)
Sacrificaron a demonios y no a Dios, a dioses desconocidos para ellos; dioses nuevos, recién llegados, jamás venerados por sus padres. (Deuteronomio 32, 17)
Te olvidaste de la roca que te engendró, ya no te acuerdas del Dios que te dio a luz. (Deuteronomio 32, 18)
Me dan celos con un dios que no es dios, me irritan con dioses ilusorios; pues yo les daré celos con un pueblo que no es pueblo y los irritaré con una nación fatua. (Deuteronomio 32, 21)
Ved ahora que soy yo, que soy el único, y que no hay Dios alguno más que yo. Soy yo el dueño de la muerte y de la vida. Yo hiero y yo curo. No hay nadie que se libre de mi mano. (Deuteronomio 32, 39)
¡Alegraos, naciones, con el pueblo de Dios! Porque va a vengar la sangre de sus siervos, a dar su merecido a los adversarios y a perdonar a su tierra y a su pueblo". (Deuteronomio 32, 43)
Ésta es la bendición que Moisés, hombre de Dios, pronunció sobre los israelitas antes de morir. (Deuteronomio 33, 1)
No hay igual al Dios de Jesurún; cabalga sobre los cielos para venir en tu ayuda y avanza majestuoso sobre las nubes. (Deuteronomio 33, 26)
El Dios de otro tiempo es tu refugio, y tu sostén sus brazos eternos. Expulsa delante de ti al enemigo, y a ti te dice: Destrúyelo. (Deuteronomio 33, 27)
¡Dichoso tú, Israel! ¿Quién como tú, pueblo vencedor? Dios es el escudo que te protege, la espada en marcha que te conduce al triunfo. Te adularán tus enemigos para corromperte, pero tú aplastarás su orgullo". (Deuteronomio 33, 29)
Moisés, siervo de Dios, murió allí, en la tierra de Moab, como lo había dispuesto el Señor. (Deuteronomio 34, 5)