Mosaico decorativo

Talált 7013 Eredmények: Dio

  • para que todos los pueblos de la tierra conozcan el poder de la mano del Señor y para que vosotros respetéis siempre al Señor, vuestro Dios". (Josué 4, 24)

  • Él respondió: "No, yo soy el jefe del ejército del Señor y acabo de llegar". Josué cayó rostro en tierra, le adoró y le dijo: "¿Cuáles son las órdenes de mi Señor a su siervo?". (Josué 5, 14)

  • El arca del Señor dio una vuelta a la ciudad; después todos volvieron al campamento, donde pasaron la noche. (Josué 6, 11)

  • "La ciudad, con todo lo que hay en ella, será entregada al exterminio en manos del Señor; solamente quedará Rajab, la prostituta, y todos los que estén con ella en su casa, porque escondió a los exploradores que habíamos enviado. (Josué 6, 17)

  • El Señor estuvo con Josué, y su fama se extendió por toda la tierra. (Josué 6, 27)

  • Pero los israelitas cometieron una falta en lo tocante a las cosas consagradas al exterminio: Acán, hijo de Carmí, hijo de Zabdí, hijo de Zéraj, de la tribu de Judá, tomó lo que estaba consagrado al exterminio, y la ira del Señor se encendió contra los israelitas. (Josué 7, 1)

  • El Señor le respondió: "Levántate. ¿Por qué estás postrado rostro en tierra? (Josué 7, 10)

  • Levántate, convoca al pueblo y diles: Purificaos para mañana, porque esto dice el Señor, Dios de Israel: Tú, Israel, has tomado algo de lo consagrado al exterminio, y mientras no lo destruyas, no podrás resistir a tus enemigos. (Josué 7, 13)

  • Josué dijo a Acán: "Hijo mío, da gloria al Señor, Dios de Israel, y ríndele homenaje. Dime lo que has hecho, y no me ocultes nada". (Josué 7, 19)

  • Acán respondió a Josué: "Es cierto, he pecado contra el Señor, Dios de Israel. He hecho esto y esto. (Josué 7, 20)

  • Vi entre el botín un manto precioso, de Senaar, doscientas monedas de plata y una barra de oro de dos kilos y medio de peso y, dominado por la codicia, los tomé. Están escondidos en la tierra, en medio de mi tienda, y el dinero está debajo". (Josué 7, 21)

  • Entonces vosotros saldréis de la emboscada para tomar la ciudad. El Señor, vuestro Dios, la pondrá en vuestras manos. (Josué 8, 7)


"O bem dura eternamente." São Padre Pio de Pietrelcina