Mosaico decorativo

Talált 1071 Eredmények: Descendientes De David

  • Benayas, hijo de Yehoyadá, era jefe de los quereteos y peleteos. Los hijos de David eran los primeros al lado del rey. (I Crónicas 18, 17)

  • David se dijo: "Yo trataré con benevolencia a Janún, como su padre me trató a mí". David le envió una embajada de pésame por la muerte de su padre. Pero cuando los siervos de David llegaron a la tierra de los amonitas, (I Crónicas 19, 2)

  • los jefes amonitas dijeron a Janún: "¿Tú crees que David te envía consoladores con el fin de honrar a tu padre? ¿No los habrá enviado más bien con el fin de explorar, espiar y destruir el país?". (I Crónicas 19, 3)

  • Entonces Janún agarró a los siervos de David, los afeitó, les cortó los vestidos por la mitad a la altura de las nalgas y los despachó. (I Crónicas 19, 4)

  • Cuando David se enteró, mandó que les salieran al encuentro, porque aquellos hombres estaban llenos de vergüenza, y les dijeran de parte del rey: "Quedaos en Jericó hasta que os crezca la barba, y luego vendréis". (I Crónicas 19, 5)

  • Los amonitas se dieron cuenta de que se habían hecho odiosos a David, y Janún y los amonitas enviaron unas treinta y cuatro toneladas de plata para contratar como mercenarios tropas de caballería y carros de combate sirios en Mesopotamia, Maacá y Sobá. (I Crónicas 19, 6)

  • Cuando David lo supo, mandó a Joab con todo su ejército y los héroes. (I Crónicas 19, 8)

  • David, al saberlo, reunió a todo Israel, cruzó el Jordán, los alcanzó y tomó posiciones en orden de batalla y luchó contra los sirios. (I Crónicas 19, 17)

  • Éstos huyeron ante Israel y David les mató siete mil caballos de tiro y cuarenta mil hombres. Cayó también Sofac, el general. (I Crónicas 19, 18)

  • Cuando los aliados de Hadadézer se vieron derrotados por Israel, firmaron la paz con David y le quedaron sometidos. Desde entonces los sirios no se atrevieron a volver a ayudar más a los amonitas. (I Crónicas 19, 19)

  • Al año siguiente, al tiempo en que suelen salir los reyes de campaña, Joab, a la cabeza de un gran ejército, marchó contra la tierra de los amonitas y la devastó. Luego puso asedio a Rabá, mientras David estaba en Jerusalén. Joab se apoderó de Rabá y la destruyó. (I Crónicas 20, 1)

  • David quitó de la cabeza de Milcón la corona de oro, que pesaba treinta y cuatro kilos; y la piedra preciosa que había en ella fue puesta en la corona de David. El botín que tomó en la ciudad fue inmenso. (I Crónicas 20, 2)


"Não nos preocupemos quando Deus põe à prova a nossa fidelidade." São Padre Pio de Pietrelcina