Talált 4324 Eredmények: David Como Pastor
El rey David se presentó ante el Señor y le dijo: "¿Quién soy yo, Señor, y qué es mi casa para que me hayas hecho llegar hasta aquí? (II Samuel 7, 18)
¿Qué más podría decirte David? Tú conoces a tu siervo, Señor. (II Samuel 7, 20)
Eres grande, Señor; no hay nadie como tú, ni hay Dios fuera de ti, como hemos oído. (II Samuel 7, 22)
¿Hay sobre la tierra un pueblo como tu pueblo Israel, al cual Dios mismo vino a rescatarlo para hacerlo su pueblo, para hacerlo famoso, para hacer en su favor terribles y grandes prodigios y expulsar a las naciones y a sus dioses delante de tu pueblo, al que rescataste de Egipto? (II Samuel 7, 23)
Has afirmado a tu pueblo Israel como pueblo tuyo y para siempre, y tú, Señor, te has hecho su Dios. (II Samuel 7, 24)
Y ahora, Señor, mantén firme para siempre la promesa que has hecho a tu siervo y a su casa, y haz como has dicho. (II Samuel 7, 25)
Que tu nombre sea siempre engrandecido; y que digan: El Señor todopoderoso es Dios de Israel. Y que la casa de tu siervo David sea estable en tu presencia, (II Samuel 7, 26)
Después de esto, David derrotó a los filisteos, los sometió y les quitó su hegemonía. (II Samuel 8, 1)
Derrotó también a los moabitas, los hizo echarse a tierra y los midió con la cuerda. Condenó a muerte dos medidas de cuerda y dejó con vida una medida completa. Los moabitas quedaron sometidos a David y le pagaron tributo. (II Samuel 8, 2)
David venció también a Hadadézer, hijo de Rejob, rey de Sobá, cuando iba a extender su dominio hasta el Éufrates. (II Samuel 8, 3)
David le hizo prisioneros a mil setecientos soldados de caballería y veinte mil de infantería. Desjarretó a todos los caballos de tiro, dejando sólo los necesarios para cien carros. (II Samuel 8, 4)
Los sirios de Damasco fueron a socorrer a Hadadézer, rey de Sobá, y David mató a veintidós mil sirios. (II Samuel 8, 5)