Talált 1844 Eredmények: Dar
El anciano le dijo: "La paz esté contigo; yo te daré todo lo que te haga falta, pero no pases la noche en la plaza". (Jueces 19, 20)
Cuando más contentos estaban, unos hombres pervertidos de la ciudad empezaron a dar golpes a la puerta y a decir al anciano dueño de la casa: "Sácanos al hombre que ha entrado en tu casa para que abusemos de él". (Jueces 19, 22)
uno de cada diez hombres de todas las tribus de Israel se encargará de conseguir víveres para el ejército; los demás irán a dar su merecido a Guibeá de Benjamín por la infamia que han cometido en Israel". (Jueces 20, 10)
Los israelitas habían hecho este juramento en Mispá: "Ninguno de nosotros dará su hija a ninguno de Benjamín por mujer". (Jueces 21, 1)
"¿Qué haremos para dar mujeres a los que quedan? Porque hemos jurado ante el Señor no darles nuestras hijas por mujeres". (Jueces 21, 7)
Porque nosotros no podemos darles por mujeres a nuestras hijas, ya que los israelitas hicieron este juramento: Maldito quien dé mujer a Benjamín". (Jueces 21, 18)
Y mandaron decir a los de Benjamín: "Id y poneos en emboscada en las viñas. (Jueces 21, 20)
Rut salió para espigar en un campo detrás de los segadores, y quiso la providencia que fuese a dar a una parcela de Booz, de la familia de Elimélec. (Rut 2, 3)
Fíjate en el campo donde siegan y ve detrás de ellos. Voy a dar órdenes a mis criados para que no te molesten. Y cuando tengas sed, te vas al hato y bebes de lo que beban ellos". (Rut 2, 9)
A la hora de comer, Booz le dijo: "Ven aquí, come de nuestra comida y moja tu pan en la vinagreta". Ella se sentó junto a los segadores, y Booz le ofreció trigo tostado. Después de comer y quedar satisfecha, recogió lo sobrante y lo guardó, (Rut 2, 14)
El Señor aniquila a sus contrarios, el altísimo truena desde el cielo; el Señor juzga los confines de la tierra, dará fuerza a su rey y levantará la frente de su ungido". (I Samuel 2, 10)
Su nuera, la mujer de Fineés, estaba encinta y a punto de dar a luz. Cuando oyó la noticia referente al arca de Dios, la muerte de su suegro y de su marido, se acostó y dio a luz, pues le asaltaron los dolores. (I Samuel 4, 19)