Mosaico decorativo

Talált 1844 Eredmények: Dar

  • Entonces los hermanos hicieron partir a Pablo hacia el mar, y Silas y Timoteo se quedaron allí. (Hechos 17, 14)

  • Zarpó de Éfeso, desembarcó en Cesarea, fue a saludar a la Iglesia y bajó a Antioquía. (Hechos 18, 22)

  • Algunas autoridades de Asia, amigos suyos, le mandaron también recado, rogándole que no se presentase en el teatro. (Hechos 19, 31)

  • Y ahora os encomiendo a Dios y a su mensaje de amor, que tiene poder para construir el edificio y dar la herencia a todos los consagrados. (Hechos 20, 32)

  • En todo os he mostrado que se debe trabajar así para socorrer a los necesitados, recordando las palabras de Jesús, el Señor: "Hay más felicidad en dar que en recibir". (Hechos 20, 35)

  • Al dar vista a Chipre, que dejamos a babor, navegamos hacia Siria y desembarcamos en Tiro, porque el barco tenía que dejar allí la carga. (Hechos 21, 3)

  • Fueron también con nosotros algunos discípulos de Cesarea, y nos llevaron a casa de un tal Nasón, chipriota, antiguo discípulo, donde debíamos hospedarnos. (Hechos 21, 16)

  • Después de saludarlos, contó una por una las cosas que había hecho Dios entre los paganos por su ministerio. (Hechos 21, 19)

  • Él siguió: "Yo soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero educado aquí, en esta ciudad, a los pies de Gamaliel, instruido en la fiel observancia de la ley de nuestros padres, partidario entusiasta de la causa de Dios, como todos vosotros los sois en este día; (Hechos 22, 3)

  • Al instante los que iban a torturarlo para hacerlo hablar se fueron. Y el comandante tuvo miedo, al darse cuenta de que era romano y que lo había encadenado. (Hechos 22, 29)

  • Pablo, después de darle el gobernador la señal de hablar, respondió: "Como sé que desde hace muchos años eres el juez de esta nación, haré confiadamente mi defensa. (Hechos 24, 10)

  • y le pidieron como favor que lo trasladara a Jerusalén, mientras preparaban una emboscada para matarlo por el camino. (Hechos 25, 3)


"No tumulto das paixões terrenas, surge a grande esperança da misericórdia inexorável de Deus." São Padre Pio de Pietrelcina