Mosaico decorativo

Talált 3274 Eredmények: Día

  • Saúl dijo a Ajías: "Trae el efod" (porque aquel día era él quien llevaba el efod ante Israel). (I Samuel 14, 18)

  • Así el Señor salvó aquel día a Israel. La batalla se extendió hasta Bejorón. (I Samuel 14, 23)

  • Aquel día derrotaron a los filisteos desde Micmás hasta Ayalón, pero el pueblo estaba desfallecido. (I Samuel 14, 31)

  • Saúl consultó a Dios: "¿Debo bajar contra los filisteos? ¿Los pondrás en manos de Israel?". Pero aquel día no le respondió. (I Samuel 14, 37)

  • Samuel no volvió a ver a Saúl hasta el día de su muerte. Samuel lloraba por Saúl porque el Señor se había arrepentido de haber hecho a Saúl rey de Israel. (I Samuel 15, 35)

  • Samuel tomó el cuerno del aceite y le ungió en presencia de sus hermanos. El espíritu del Señor se apoderó de David a partir de aquel día. Samuel se fue y volvió a Ramá. (I Samuel 16, 13)

  • El filisteo se acercaba por la mañana y por la tarde, y así durante cuarenta días. (I Samuel 17, 16)

  • David dejó su carga en manos de un guardián del bagaje, corrió hacia las filas y, cuando llegó, preguntó a sus hermanos cómo se encontraban. (I Samuel 17, 22)

  • Y la gente le respondía lo mismo: "Esto se hará con el hombre que lo mate". (I Samuel 17, 27)

  • Saúl le tomó consigo aquel día y no le dejó volver a casa de su padre. (I Samuel 18, 2)

  • A partir de este día, Saúl miró a David con malos ojos. (I Samuel 18, 9)

  • Al día siguiente un espíritu maligno enviado por Dios asaltó a Saúl, que andaba como loco por la casa. David se puso a tocar la cítara, como otros días. Saúl tenía una lanza en su mano (I Samuel 18, 10)


"Todas as graças que pedimos no nome de Jesus são concedidas pelo Pai eterno." São Padre Pio de Pietrelcina