Mosaico decorativo

Talált 3274 Eredmények: Día

  • Y leed este libro que os mandamos, para que se haga pública confesión en el templo del Señor, en el día de fiesta y en los días de la asamblea. (Baruc 1, 14)

  • Diréis: Al Señor Dios nuestro pertenece la justicia, y a nosotros en cambio en este día la vergüenza: la vergüenza para los hombres de Judá y para los habitantes de Jerusalén, (Baruc 1, 15)

  • Desde que el Señor sacó a nuestros padres de Egipto hasta el día de hoy hemos sido infieles al Señor Dios nuestro y nos hemos alejado para no oír su voz. (Baruc 1, 19)

  • Y ahora, oh Señor, Dios de Israel, que sacaste a tu pueblo de Egipto con mano fuerte, entre señales y prodigios, con gran poder y tu brazo extendido, y te ganaste así un nombre hasta el día de hoy, (Baruc 2, 11)

  • No apoyamos en los méritos de nuestros padres y de nuestros reyes la misericordia que te suplicamos, oh Señor Dios nuestro. (Baruc 2, 19)

  • Y, efectivamente, han sido tirados por el suelo al calor del día y al frío de la noche, y ellos murieron en medio de atroces penalidades de hambre, de espada y de peste. (Baruc 2, 25)

  • Sin embargo, has obrado con nosotros, Señor Dios nuestro, según toda tu bondad y tu gran misericordia, (Baruc 2, 27)

  • como habías hablado por medio de tu siervo Moisés, el día en que le ordenaste escribir tu ley en presencia de los israelitas, diciendo: (Baruc 2, 28)

  • Los hijos de Agar, que andan buscando la prudencia en la tierra, los mercaderes de Madián y de Temán, los narradores de fábulas y los buscadores de prudencia no conocieron el camino de la sabiduría, ni descubrieron sus senderos. (Baruc 3, 23)

  • Yo espero del eterno vuestra salvación; del santo me viene la alegría, por la misericordia que pronto llegará a vosotros de parte del eterno, vuestro salvador. (Baruc 4, 22)

  • Un fuego caerá sobre ella de parte del eterno por muchos días, y será morada de demonios mucho tiempo. (Baruc 4, 35)

  • Ponte el manto de la justicia de Dios, corona tu cabeza con la diadema de gloria del eterno, (Baruc 5, 2)


"Quando o dia seguinte chegar, ele também será chamado de hoje. Tenha sempre muita confiança na Divina Providência." São Padre Pio de Pietrelcina