Talált 3274 Eredmények: Día
Moisés y Aarón, entre sus sacerdotes, y Samuel entre los que invocaban su nombre; llamaban al Señor y él les respondía. (Salmos 99, 6)
no me ocultes tu rostro el día de mi angustia, atiéndeme el día que te llamo, respóndeme enseguida. (Salmos 102, 3)
Pues mis días se disipan como el humo, y mis huesos queman como brasas; (Salmos 102, 4)
mis días son como la sombra que declina, y me voy secando como el heno. (Salmos 102, 12)
Levántate y ten misericordia de Sión, pues ya es hora de que tengas piedad, sí, ya ha llegado la hora. (Salmos 102, 14)
En pleno camino ha agotado mis fuerzas, ha acortado mis días; (Salmos 102, 24)
Los días del hombre son como la hierba, como la flor del campo así florece; (Salmos 103, 15)
cambió el corazón de éstos para que odiaran a su pueblo, y trataran a sus siervos con perfidia. (Salmos 105, 25)
él les concedió todo lo que pedían, pero les envió muy poco para lo que ellos deseaban. (Salmos 106, 15)
En el campamento tuvieron envidia de Moisés y de Aarón, el hombre consagrado al Señor: (Salmos 106, 16)
Él los libró una y otra vez, pero ellos se obstinaban en su rebeldía y se hundían cada vez más en sus maldades. (Salmos 106, 43)
Porque él no quiso nunca tener misericordia y persiguió a muerte al pobre, al afligido y al humilde; (Salmos 109, 16)