Mosaico decorativo

Talált 878 Eredmények: Ciudad Fortificada

  • Samuel hizo lo que el Señor le había mandado. Cuando llegó a Belén, los ancianos de la ciudad salieron temblando a su encuentro y le dijeron: "¿Traes la paz?". (I Samuel 16, 4)

  • Si tu padre me echa de menos, le dirás: David me pidió con insistencia que le permitiera hacer una escapada a Belén, su ciudad, porque celebran allí el sacrificio anual por el clan. (I Samuel 20, 6)

  • Me dijo: Permíteme ir, porque tenemos un sacrificio de familia en la ciudad y mis hermanos me han reclamado. Si te parece bien, déjame hacer una escapada para ver a mis hermanos. Por eso no ha venido a la mesa del rey". (I Samuel 20, 29)

  • Jonatán entregó sus armas al muchacho que estaba con él y le dijo: "Vete y llévalas a la ciudad". (I Samuel 20, 40)

  • David se levantó y partió. Jonatán volvió a la ciudad. (I Samuel 21, 1)

  • A Nob, ciudad sacerdotal, Saúl la pasó a espada: hombres y mujeres, niños, hasta los de pecho, bueyes, asnos y ovejas. (I Samuel 22, 19)

  • Anunciaron a Saúl que David había ido a Queilá. Saúl dijo: "Dios le ha entregado en mis manos, porque se ha recluido al entrar en una ciudad con puertas y cerrojos". (I Samuel 23, 7)

  • Y dijo: "Señor, Dios de Israel, tu siervo ha oído decir que Saúl se dispone a venir a Queilá para destruir la ciudad por causa mía. (I Samuel 23, 10)

  • Samuel había muerto; todo Israel le había llorado y le habían sepultado en Ramá, su ciudad. Saúl había expulsado del país a los nigromantes y adivinos. (I Samuel 28, 3)

  • Cuando David y sus hombres llegaron a la ciudad y vieron que había sido quemada y que sus mujeres, sus hijos e hijas habían sido llevados prisioneros, (I Samuel 30, 3)

  • Pero David se apoderó de la fortaleza de Sión, llamada luego la ciudad de David. (II Samuel 5, 7)

  • David se estableció en la fortaleza y la llamó "Ciudad de David". Y reconstruyó la ciudad todo alrededor desde el terraplén hacia la periferia. (II Samuel 5, 9)


"Como Jesus, preparemo-nos a duas ascensões: uma ao Calvário e outra ao Céu." São Padre Pio de Pietrelcina