Talált 960 Eredmények: Ciudad De Refugio
y le dijo: "Pasa por la ciudad, recorre Jerusalén y marca con una cruz la frente de los hombres que gimen y lloran por todas las nefastas acciones que se cometen dentro de ella". (Ezequiel 9, 4)
Y pude oír lo que les dijo: "Recorred la ciudad detrás de él y herid. No se compadezcan vuestros ojos ni tengáis piedad. (Ezequiel 9, 5)
Después les dijo: "Profanad el templo y llenad de muertos los atrios. Y ahora salid". Salieron y comenzaron a herir por la ciudad. (Ezequiel 9, 7)
Me respondió: "¡El crimen de la casa de Israel y de Judá es demasiado grande, inmenso; el país está cubierto de sangre y la ciudad llena de violencia! Han dicho: El Señor ha abandonado el país, el Señor no lo ve. (Ezequiel 9, 9)
Y dijo al hombre vestido de lino: "Métete por entre las ruedas, debajo del querubín, toma a manos llenas brasas ardientes de entre los querubines y espárcelas por la ciudad". Y vi que entró. (Ezequiel 10, 2)
El Señor me dijo: "Hijo de hombre, éstos son los jefes que proyectan crímenes y traman injusticias en esta ciudad; (Ezequiel 11, 2)
los que dicen: ¿acaso no se han construido en poco tiempo las casas de la ciudad? Ella es la olla, nosotros somos la carne. (Ezequiel 11, 3)
Vosotros habéis multiplicado las víctimas en esta ciudad, habéis llenado de cadáveres sus calles. (Ezequiel 11, 6)
Os arrastraré fuera de la ciudad, os entregaré en manos de extranjeros y ejecutaré en vosotros mi justa venganza. (Ezequiel 11, 9)
La ciudad no será vuestra olla, ni vosotros seréis la carne en medio de ella. Dentro de la frontera de Israel os juzgaré. (Ezequiel 11, 11)
Y la gloria del Señor se elevó, salió de la ciudad y fue a detenerse sobre el monte que está al oriente de ella. (Ezequiel 11, 23)
arrancó la punta de sus ramas, la llevó al país de los mercaderes y la puso en una ciudad de comerciantes. (Ezequiel 17, 4)