Talált 1478 Eredmények: Casa De Saúl
Esto dice el Señor Dios: Aún me dejaré aplacar por la casa de Israel, los multiplicaré como un rebaño humano, (Ezequiel 36, 37)
Y me dijo: "Hijo de hombre, estos huesos son toda la casa de Israel. Ellos andan diciendo: ¡Se han secado nuestros huesos, se ha desvanecido nuestra esperanza, estamos perdidos para siempre! (Ezequiel 37, 11)
"Y tú, hijo de hombre, toma un trozo de madera y escribe en él: Judá y los israelitas asociados con ella. Toma luego otro trozo y escribe: José, leño de Efraín, y toda la casa de Israel asociada con él. (Ezequiel 37, 16)
La casa de Israel los enterrará, a fin de purificar el país durante siete años. (Ezequiel 39, 12)
La casa de Israel sabrá que yo, el Señor, soy su Dios, desde aquel día en adelante. (Ezequiel 39, 22)
Y sabrán las naciones que la casa de Israel fue deportada por causa de sus iniquidades, por haberse rebelado contra mí. Por eso la privé yo de mi favor y la entregué en manos de sus enemigos y murieron todos a espada. (Ezequiel 39, 23)
Esto dice el Señor Dios: Ahora haré regresar a los cautivos de Jacob, me compadeceré de toda la casa de Israel y me mostraré celoso de mi santo nombre. (Ezequiel 39, 25)
No les volveré más la espalda, pues derramaré mi espíritu sobre la casa de Israel, dice el Señor Dios. (Ezequiel 39, 29)
Aquel personaje me dijo: "Hijo de hombre, mira bien, escucha atentamente y fíjate en todo lo que te voy a mostrar. Has sido traído para que yo te lo muestre y comuniques luego a la casa de Israel cuanto yo te enseñe". (Ezequiel 40, 4)
Y tú, hijo de hombre, describe este templo a la casa de Israel para que queden avergonzados de sus iniquidades y tomen nota de su plan. (Ezequiel 43, 10)
Dirás a los rebeldes, a la casa de Israel: Esto dice el Señor Dios: Ya son demasiadas las monstruosidades que habéis cometido, oh casa de Israel; (Ezequiel 44, 6)
Sirvieron primero al pueblo ante sus ídolos y fueron ocasión de pecado para la casa de Israel; por eso he levantado mi mano contra ellos, dice el Señor Dios. Los levitas cargarán con el peso de su pecado. (Ezequiel 44, 12)