Mosaico decorativo

Talált 517 Eredmények: Carro De Fuego

  • Cuando se cumplan los días del asedio, quemarás al fuego una tercera parte en medio de la ciudad, otra tercera parte la cortarás a espada en sus alrededores y la otra la esparcirás al viento, mientras que yo desenvainaré la espada detrás de ellos. (Ezequiel 5, 2)

  • y de estos mismos tomarás todavía unos pocos, los echarás al fuego y los quemarás en él. De aquí saldrá el fuego. Y dirás a toda la casa de Israel: (Ezequiel 5, 4)

  • Miré y vi una figura como de un hombre. Desde lo que parecían sus caderas para abajo era de fuego, desde sus caderas para arriba un resplandor semejante al electro. (Ezequiel 8, 2)

  • El hombre vestido de lino, al recibir la orden de tomar fuego del carro de entre los querubines, fue y se paró junto a la rueda. (Ezequiel 10, 6)

  • Entonces el querubín alargó su mano al fuego que estaba entre los querubines, tomó parte de él y lo puso en las manos del hombre vestido de lino, el cual lo tomó y salió. (Ezequiel 10, 7)

  • No, se echa al fuego para que lo consuma: el fuego consume sus dos extremos, y el centro queda quemado; ¿acaso es útil todavía para alguna obra? (Ezequiel 15, 4)

  • Ya cuando estaba intacto no se podía hacer nada con él; pues, ¿se podrá hacer algo con él después que el fuego lo ha quemado y consumido? (Ezequiel 15, 5)

  • Por tanto, esto dice el Señor Dios: lo mismo que el leño de la vid entre los árboles del bosque, al cual he entregado como pasto al fuego, así trataré a los habitantes de Jerusalén. (Ezequiel 15, 6)

  • He vuelto contra ellos mi rostro. Del fuego han escapado, pero otro fuego los devorará. Y sabréis que yo soy el Señor, cuando vuelva mi rostro contra ellos. (Ezequiel 15, 7)

  • que degollaste también a mis hijos y los ofreciste en su honor, quemándolos en el fuego? (Ezequiel 16, 21)

  • Prenderán fuego a tus casas, ejecutarán la sentencia contra ti a la vista de otras muchas mujeres y haré que dejes de prostituirte y no vuelvas a dar salario de prostituta. (Ezequiel 16, 41)

  • Mas fue arrancada con furor, derribada en tierra, y el viento del este agostó sus frutos; quedó rota, su rama robusta se secó y lo devoró todo el fuego. (Ezequiel 19, 12)


"As almas! As almas! Se alguém soubesse o preço que custam". São Padre Pio de Pietrelcina