Talált 517 Eredmények: Carro De Fuego
Dios desplegó una nube para cubrirlos y un fuego para alumbrarlos por la noche. (Salmos 105, 39)
un fuego devoró a su banda, una llama devoró a aquellos rebeldes. (Salmos 106, 18)
me cercaron como avispas, ardían como fuego de espinos, pero en el nombre del Señor las trituré. (Salmos 118, 12)
nos habrían tragado vivos en el fuego de su cólera; (Salmos 124, 3)
fuego y granizo, nieve y bruma, viento de tempestad que ejecuta sus órdenes, (Salmos 148, 8)
Ananías, Azarías y Misael, por haber tenido fe, fueron salvados del fuego. (I Macabeos 2, 59)
Cuando el sol se reflejó en los escudos de oro y bronce, resplandecieron las montañas y brillaron como llamas de fuego. (I Macabeos 6, 39)
Pero los enemigos, al saber que Jonatán velaba con los suyos dispuestos a dar batalla, tuvieron miedo y se desanimaron; por eso encendieron fuego en su campamento y huyeron. (I Macabeos 12, 28)
Debiendo celebrar la purificación del templo el día 25 del mes de quisleu, os lo comunicamos para que también vosotros celebréis los tabernáculos y la memoria del fuego, cuando Nehemías, después de reconstruir el templo y el altar, ofreció sacrificios. (II Macabeos 1, 18)
Porque cuando nuestros padres eran llevados a Persia, los piadosos sacerdotes de entonces tomaron en secreto el fuego del altar, lo escondieron en una concavidad, como un pozo seco, y lo ocultaron de modo que aquel lugar quedara ignorado de todos. (II Macabeos 1, 19)
Al cabo de muchos años, cuando Dios quiso, Nehemías, enviado por el rey de Persia, mandó a los descendientes de aquellos sacerdotes que lo habían escondido en busca del fuego. Según ellos nos dijeron, no encontraron fuego, sino un agua muy espesa, y mandó que se la llevaran. (II Macabeos 1, 20)
Lo hicieron, y cuando llegó el momento en que comenzó a brillar el sol, que había estado velado por nubes hasta entonces, se encendió un fuego grande, tanto que todos quedaron estupefactos. (II Macabeos 1, 22)