Mosaico decorativo

Talált 548 Eredmények: Camino Ancho

  • Anduvimos hasta la saciedad por los caminos de la injusticia y de la perdición, atravesamos desiertos intransitables; pero el camino del Señor no lo conocimos. (Sabiduría 5, 7)

  • O como ave que con su vuelo rasga la brisa, sin dejar vestigio alguno de su paso; que azota con el batir de sus alas el aire ligero y lo corta con ímpetu veloz, abriéndose camino con sus raudas alas, y tras esto ni rastro queda de su paso. (Sabiduría 5, 11)

  • O como, tras una flecha lanzada hacia el blanco, el aire por ella hendido vuelve al instante a juntarse, hasta no poder ya conocerse su camino. (Sabiduría 5, 12)

  • Pues por apartarse del camino de la sabiduría no sólo se dañaron desconociendo el bien, sino que dejaron a los vivientes un recuerdo de su insensatez, para que su pecado no pudiese permanecer oculto. (Sabiduría 10, 8)

  • pero tu providencia, oh Padre, va al timón; porque hasta en el mar trazaste camino y senda segura entre las olas, (Sabiduría 14, 3)

  • A los tuyos, por el contrario, les diste una columna llameante, guía para un camino desconocido, sol inofensivo de una gloriosa emigración. (Sabiduría 18, 3)

  • Cuando ya los cadáveres se amontonaban unos sobre otros, él se interpuso, aplacó la ira y le cortó el camino hacia los vivos. (Sabiduría 18, 23)

  • Se vio la nube dar sombra al campamento, y surgir la tierra seca allí donde antes era agua; en el mar Rojo se abrió un camino sin tropiezos, y una llanura verdeante surgió de entre el oleaje impetuoso. (Sabiduría 19, 7)

  • No te pongas en camino con el temerario para que no se imponga a ti; porque él obrará según su capricho, y su locura te perderá con él. (Eclesiástico 8, 15)

  • Sabiduría, prudencia y sensatez proceden del Señor, castigo y camino recto proceden del Señor. (Eclesiástico 11, 15)

  • Sale en pos de ella como el cazador y está a la espera en su camino. (Eclesiástico 14, 22)

  • El camino de los pecadores está bien pavimentado, desemboca en la fosa del abismo. (Eclesiástico 21, 10)


"Subamos sem nos cansarmos, sob a celeste vista do Salvador." São Padre Pio de Pietrelcina