Mosaico decorativo

Talált 548 Eredmények: Camino Ancho

  • Luego se dirigió a Samaría. En el camino, al pasar por Betacad de los pastores, (II Reyes 10, 12)

  • Hizo lo que es malo a los ojos del Señor y no se apartó de los pecados con que Jeroboán, hijo de Nabat, hizo pecar a Israel, sino que caminó por ellos. (II Reyes 13, 11)

  • sino que siguió el camino de los reyes de Israel, y hasta hizo pasar por el fuego a su hijo, según las prácticas horrorosas de las gentes que el Señor había echado de delante de los israelitas. (II Reyes 16, 3)

  • El rey de Asiria mandó desde Laquis a un general en jefe, al jefe de los eunucos y al copero mayor, a Jerusalén, al rey Ezequías. Cuando llegaron a Jerusalén, se detuvieron junto al canal de la alberca superior, que está en el camino del campo del Batanero. (II Reyes 18, 17)

  • Puesto que te has enfurecido contra mí y tu insolencia ha llegado a mis oídos, pondré mi anillo en tus narices y mi freno en tus labios y te haré volver por el camino por el cual has venido. (II Reyes 19, 28)

  • Por el camino que ha venido regresará, y en esta ciudad no entrará. Oráculo del Señor. (II Reyes 19, 33)

  • Entonces los tres, abriéndose camino a través del campamento filisteo, sacaron agua del pozo que está en la puerta de Belén, la llevaron y se la ofrecieron a David; pero David no quiso beberla y la derramó como ofrenda ante el Señor, diciendo: (I Crónicas 11, 18)

  • Los cimientos puestos por Salomón para el templo de Dios tenían treinta metros de largo y diez de ancho. (II Crónicas 3, 3)

  • El vestíbulo de delante del santuario tenía diez metros de largo a lo ancho del edificio, cinco de ancho a lo largo del mismo y sesenta de alto. Su interior estaba revestido de oro puro. (II Crónicas 3, 4)

  • Construyó; luego el lugar santísimo, de diez metros de largo, diez de ancho y diez de alto. Lo revistió de oro puro, por un peso total de unas veinte toneladas. (II Crónicas 3, 8)

  • Hizo un altar de bronce de diez metros de largo, diez de ancho y cinco de alto. (II Crónicas 4, 1)

  • escucha tú en el cielo, perdona el pecado de tus siervos y de tu pueblo Israel, enséñales el buen camino por donde deben andar y manda la lluvia sobre la tierra que le diste en heredad. (II Crónicas 6, 27)


"Sigamos o caminho que nos conduz a Deus." São Padre Pio de Pietrelcina