Mosaico decorativo

Talált 2686 Eredmények: Ana

  • Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en lenguas extrañas, según el Espíritu Santo les movía a expresarse. (Hechos 2, 4)

  • No; éstos no están borrachos, como vosotros suponéis, pues son las nueve de la mañana; (Hechos 2, 15)

  • Por eso se alegra mi corazón, se gozan mis entrañas, todo mi ser descansa bien seguro, (Hechos 2, 26)

  • alabando a Dios y gozando del favor de todo el pueblo. El Señor añadía cada día al grupo a todos los que entraban por el camino de la salvación. (Hechos 2, 47)

  • Estaban Anás, el sumo sacerdote; Caifás, Juan, Alejandro y todos los familiares de los sumos sacerdotes. (Hechos 4, 6)

  • Un tal Ananías, de acuerdo con Safira, su mujer, vendió una propiedad (Hechos 5, 1)

  • Pedro le dijo: "Ananías, ¿por qué has dejado que entre dentro de ti Satanás para mentir al Espíritu Santo y quedarte con parte del precio del campo? (Hechos 5, 3)

  • Ananías, al oír estas palabras, cayó muerto. Y cuantos lo supieron se llenaron de miedo. (Hechos 5, 5)

  • pero añadió: Yo juzgaré a la nación que los esclavice; y después de esto saldrán y me adorarán en este lugar. (Hechos 7, 7)

  • Sobrevino entonces en todo Egipto y en Canaán tal hambre y escasez que nuestros padres no encontraban qué comer. (Hechos 7, 11)

  • Los que lo acompañaban se quedaron atónitos, oyendo la voz, pero sin ver a nadie. (Hechos 9, 7)

  • Había en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor llamó en una visión: "¡Ananías!". Y él respondió: "Aquí estoy, Señor". (Hechos 9, 10)


"Nas tribulações é necessário ter fé em Deus." São Padre Pio de Pietrelcina