Talált 2686 Eredmények: Ana
Por la mañana siembra tu semilla, y por la tarde no des descanso a tu mano; porque tú no sabes lo que es mejor, si esto o aquello, o si ambas cosas son igualmente buenas. (Eclesiastés 11, 6)
cuando tiemblen los guardianes de la casa, y se encorven los hombres fuertes, y cesen de moler las mujeres porque son demasiado pocas, y pierdan la vista las que miran por las ventanas, (Eclesiastés 12, 3)
Dime tú, amor de mi vida, dónde estás descansando, dónde llevas el ganado a mediodía, para que yo no ande perdida por los rebaños de tus compañeros. (Cantar 1, 7)
Confortadme con pasteles de uvas, reanimadme con manzanas, porque enferma estoy de amor. (Cantar 2, 5)
Semejante es mi amor a una gacela, a un ágil cervatillo. Vedlo ya aquí apostado detrás de nuestra cerca. Mira por las ventanas, espía por las celosías. (Cantar 2, 9)
Como cinta de escarlata tus labios, tu boca encantadora. Tus mejillas, mitades de granada a través de tu velo. (Cantar 4, 3)
Ven del Líbano, novia; ven del Líbano, entra. Mira desde la cima del Amaná, desde las crestas del Senir y del Hermón, desde las guaridas de leones, desde los riscos de leopardos. (Cantar 4, 8)
Me robaste el corazón, hermana mía, novia mía, me robaste el corazón con una mirada de tus ojos, con una perla del collar. (Cantar 4, 9)
¡Qué delicioso es tu amor, hermana mía, novia mía, qué delicioso tu amor, más que el vino! ¡Y el olor de tus perfumes más que todos los aromas! (Cantar 4, 10)
Jardín cerrado eres, hermana mía, novia mía, un manantial cerrado, una fuente sellada. (Cantar 4, 12)
Un vergel de granados tus brotes, con los más exquisitos productos: (Cantar 4, 13)
Ella: Yo soy una fuente de jardines, manantial de aguas vivas, arroyos que del Líbano fluyen. (Cantar 4, 15)