Talált 2426 Eredmények: Ala
Al acercarse a la bajada del monte de los Olivos, todos los que iban con él, llenos de alegría, comenzaron a alabar a Dios a grandes voces por todos los milagros que habían visto, (Lucas 19, 37)
y dijo: "¡Ojalá en este día conocieras también tú el mensaje de paz! Pero está oculto y no puedes verlo. (Lucas 19, 42)
Se quedaron en acecho y enviaron espías que aparentaban ser justos, para cazarlo en alguna palabra y así entregarlo al poder y a la autoridad del gobernador. (Lucas 20, 20)
No pudieron cazarlo en ninguna de sus palabras en presencia del pueblo y, maravillados de su respuesta, se callaron. (Lucas 20, 26)
Cuando oigáis hablar de guerras y de revoluciones, no os alarméis, porque es necesario que eso suceda; pero todavía no será el fin". (Lucas 21, 9)
El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. (Lucas 21, 33)
y diréis al dueño de la casa: El maestro manda decirte: ¿Dónde está la sala en la que voy a comer con mis discípulos la cena de la pascua? (Lucas 22, 11)
El Señor se volvió, miró a Pedro, y Pedro se acordó de la palabra del Señor cuando le había dicho: "Antes que cante el gallo hoy, me negarás tres veces". (Lucas 22, 61)
Ellas se acordaron de estas palabras. (Lucas 24, 8)
Aquellas palabras les parecieron un delirio, y no las creían. (Lucas 24, 11)
Él les dijo: "¿Qué?". Ellos le contestaron: "Lo de Jesús de Nazaret, que fue un profeta poderoso en obras y palabras ante Dios y ante todo el pueblo, (Lucas 24, 19)
En el principio existía aquel que es la Palabra, y aquel que es la Palabra estaba con Dios y era Dios. (Juan 1, 1)