Mosaico decorativo

Talált 1051 Eredmények: Aco

  • ¡Ay, cómo el Señor en su ira ha cubierto de sombras a la hija de Sión! Ha precipitado del cielo a la tierra la gloria de Israel: ¡No quiere acordarse del estrado de sus pies, en el día de su ira! (Lamentaciones 2, 1)

  • El Señor ha destruido sin piedad todas las moradas de Jacob; ha derribado en su furor las fortalezas de la hija de Judá; ha postrado en tierra, ha profanado a su rey y a sus príncipes. (Lamentaciones 2, 2)

  • Ha despedazado en el ardor de su ira todo el poder de Israel; ha retirado atrás su diestra, al acercarse al enemigo; ha encendido contra Jacob un fuego que todo lo devora. (Lamentaciones 2, 3)

  • Nuestros perseguidores eran más veloces que las águilas del cielo; por los montes nos acosaban, en el desierto nos tendían emboscadas. (Lamentaciones 4, 19)

  • Desde que el Señor sacó a nuestros padres de Egipto hasta el día de hoy hemos sido infieles al Señor Dios nuestro y nos hemos alejado para no oír su voz. (Baruc 1, 19)

  • Por esto se nos han pegado las calamidades y la maldición que el Señor comunicó a su siervo Moisés, cuando sacó a nuestros padres de Egipto, para darnos una tierra que mana leche y miel; éste es nuestro caso presente. (Baruc 1, 20)

  • Y ellos me alabarán en el país de su destierro, se acordarán de mi nombre, (Baruc 2, 32)

  • desistirán de su cabeza dura y de sus perversas obras, acordándose de lo que les sucedió a sus padres, que pecaron contra mí. (Baruc 2, 33)

  • Y los volveré a la tierra que bajo juramento prometí a sus padres, a Abrahán, a Isaac y a Jacob, y tomarán posesión de ella. Allí los multiplicaré, y ya no menguarán. (Baruc 2, 34)

  • Él descubrió los caminos de la sabiduría y se los enseñó a Jacob, su siervo, a Israel, su preferido. (Baruc 3, 37)

  • Vuélvete, Jacob, y abrázala, camina al resplandor de su luz. (Baruc 4, 2)

  • ¡Vengan las vecinas de Sión! Acordaos del cautiverio de mis hijos y mis hijas, que el eterno les mandó. (Baruc 4, 14)


"Se precisamos ter paciência para suportar os defeitos dos outros, quanto mais ainda precisamos para tolerar nossos próprios defeitos!" São Padre Pio de Pietrelcina